En sus diez años de trayectoria, el último trimestre de 2022 ha sido el primero en la historia de Netflix en la que la compañía ha perdido impulso. Su ritmo ya estaba frenando, pero los últimos datos que ha compartido con inversores son claros: la plataforma está notando a la competencia. Dos millones de usuarios perdidos y una caída de acciones del 26% lo demuestran.
Antes esta situación, la pionera del streaming ya ha trazado un plan de acción. Si hace apenas un mes el director financiero de Netflix, Spencer Neumann, afirmaba que no había intención de introducir una suscripción con publicidad, han bastado estas cifras para cambiar de parecer. Neumann ha confesado a los inversores que no era fan de la complejidad de este tipo de planes, pero también afirma que "soy más fan de la elección del consumidor" y, en base a eso, va a "permitir que los usuarios a quienes les gustaría tener un precio más bajo y toleran la publicidad obtengan lo que quieren".
Así lo revela The Hollywood Reporter. La plataforma quiere introducir un plan más barato que contenga anuncios, aunque se lo va a tomar con calma. Quieren estudiar bien la fórmula, las tendencias de la audiencia y sobre todo a la competencia para trazar algo acorde a la filosofía de Netflix y que encaje con sus usuarios y con el público en general. De hecho, se estima que la nueva suscripción barata no llegará hasta, al menos, 2023.
El otro aspecto que, según Reed Hastings, CEO de Netflix, está causando estas pérdidas es el de las cuentas compartidas. Como ha revelado, en Estados Unidos y Canadá, de 100 millones de usuarios, 30 millones usan las claves y perfiles de otras personas para usar el servicio. No quieren eliminar por completo esta posibilidad, pero sí quieren "percibir algún tipo de pago de estas personas". De hecho, las pruebas de lo que plantea ya han comenzado en Chile, Costa Rica y Perú, cobrando 2,99 dólares por perfil en estas "subcuentas".
Mientras habla sobre cuentas económicas, publicidad y cobrar por compartir perfiles, la plataforma sigue reforzando su apuesta por los videojuegos a la vez que cancela producciones que no parecen estar a la altura, a pesar de las reacciones del público. La competencia en el mundo del streaming se ha disparado, y Netflix ha empezado a notarlo con fuerza. ¿Funcionarán estos planes que plantea?