Hoy ha comenzado BIG Conference en Bilbao y esta tarde se están celebrando los Premios Titanium, en los que ya sabíamos que Dinga Bakaba, director del estudio Arkane Lyon, iba a ser premiado con el Premio honorífico de la edición 2023. Pero en este caso será un galardón compartido con otra figura prominente de actualidad: el responsable de la serie de juegos de lucha Tekken, Katsuhiro Harada.
"Cuando estudiaba de pequeño no teníamos consolas en casa, y nos colábamos en los salones recreativos. Los responsables de las asociaciones de padres, o los comités de vigilancia de la juventud, estaban pendientes de ver quién iba a jugar a escondidas. Y, cuando nos pillaban, nos hacían pedir perdón al día siguiente delante del director del colegio y de todos nuestros compañeros. Ahí me interesé por el videojuego: quería ir a un lugar en el que no me castigaran por jugar a videojuegos".
Harada ha dedicado toda su vida al desarrollo de videojuegos de lucha. El desarrollador cree que estos no surgieron pensando en formatos competitivos o en nichos de jugadores expertos. "El ski en su momento no era un deporte. Era gente a la que le gustaba deslizarse por una pendiente de nieve. Ahí está la clave: no hacemos juegos para un solo tipo de jugador sino para que cualquier jugador, sea del nivel que sea, experimente la satisfacción de ganar o perder".
El Premio Honorífico de la BIG Conference 2023 cree que los juegos de lucha apostarán cada vez más por dotar de una historia y un trasfondo a sus personajes. Aunque para Harada, uno de los pilares del género sigue siendo la maniobrabilidad de esos personajes y la capacidad de lograr una experiencia satisfactoria para los jugadores.
