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Gamereactor Series The Terminal List
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La lista final

La serie de Chris Pratt basada en el famoso thriller de acción de Jack Carr ya está en Amazon Prime Video y tenemos cosas que comentar.
Petter Hegevall 6 julio 2022

El super villano interpretado por Jai Courtney parece una parodia de un malvado empresario.

Los conocidos libros de Jack Carr sobre el comandante James Reece de los Navy Seal norteamericanos recuerdan mucho a Jack Reacher o a las historias de Jack Ryan, en los que un individuo muy formado se abre paso entre hordas de enemigos, mientras mantiene una actitud moral inocente en la vida, la guerra, la lealtad y el sacrificio. Muchas de estas cosas ridículas son típicas de las producciones estadounidenses y están repletas de clichés que, más a menudo de lo que pienso que es razonable, son un total disparate. Aun así, venden como rosquillas y cuando el director de Training Day Antoine Fuqua, y la estrella de La guerra del mañana Chris Pratt estaban buscando el libro perfecto para convertirlo en una serie de acción y suspense, los libros de Jack Carr estaban los primeros en su lista. Ahora que ya se ha estrenado en Amazon Prime, y he podido ver los ocho episodios, después de seis horas de puro Chris Pratt con una barba de vagabundo muy peluda ya estoy listo para daros todos los detalles, y no son especialmente buenos.

El teniente comandante James Reece y sus agentes del equipo Seal 7 se encuentran en un apuro nada más empezar el primer episodio cuando información falsa filtrada de una fuente poco fiable pone en peligro a un pelotón entero durante una misión en Siria. 12 soldados mueren en el acto mientras Reece y su compañero Boozer consiguen sobrevivir, y no es hasta después de llegar a suelo propio que el argumento de La lista final empieza a dar caña. Al principio, resulta que algo no cuadra ni con la información dada antes de la misión, ni como se resumió en algunos informes. Tampoco en como los oficiales a cargo de Reece se comportaron después de los funerales. El operativo de combate macizo de Chris Pratt se huele que algo no va bien y empieza a escarbar en lo que poco después acaba resultando ser una conspiración que llega hasta la misma Casa Blanca.

Taylor Kitsch pocas veces sorprende, pero en esta serie está en su máximo esplendor.

La historia de La lista final tiene menos profundidad que un charco. Demasiado plana y tan fina como el papel de fumar. La conspiración en sí parece que la escribieron en una servilleta mientras estaban en el descanso para comer, y faltan matices, fondo y realismo en una premisa que a veces parece que sea un episodio muy malo de NCIS. Los personajes básicamente recuerdan a clichés confusos, el dialogo es como si estuviera sacado de una parodia de Key & Peele y la manera en la que el personaje de Chris Pratt se abre camino, sin ningún tipo de consciencia ni remordimientos, da claramente un aire a Jack Reacher. No es buena, es plana y sencilla, y la poca acción que hay es interminable y exagerada para que llegue a las seis horas. En su lugar esta serie debería de haber sido una película. Dos horas, más oscura y menos tipo serie de televisión, y con personajes con más trasfondo y lógica creíble.

Por desgracia, la lógica es plana y la "conspiración" es absurda.

Dicho esto, es difícil no ver como de inteligentes son las escenas de acción en sí. La inclinación de Chris Pratt por la acción militar es algo que se lleva hablando desde su debut en La noche más oscura. Se mueve y dispara muy bien, y a diferencia del 90 % de todo lo que se hace en Hollywood relacionado con soldados y guerras, se ve real, como si los tiradores fuesen soldados entrenados y no actores que se les ha enseñado a como sujetar un rifle AR15 la mañana antes de comenzar a grabar. Chris Pratt controla su cuerpo como un reloj, maneja las armas casi a la perfección, la forma en la que mantiene su rifle SIG pegado a su cuerpo mientras camina por las esquinas de pasillos estrechos y la forma en la que cambia de hombro con su AR15 mientras sube por una escalera que serpentea hacia arriba, me impresiona. Me gusta. Me encanta este tipo de acción militar en interiores, y cuando las cosas se calientan en La lista final, me creo de verdad que Chris Pratt es un agente de los Seal 7.

Hay infinidad de escenas estúpidas, incluyendo una donde el personaje de Chris Pratt detona dos kilos de C4 que estaban a unos pocos metros detrás de él para poder escapar de nueve soldados del Fuerza Delta. Una redacción 100 % estúpida y ejecutada de forma deplorable.

Aunque es una pena que no se puedan hacer las escenas de diálogo, porque con buena acción y un Chris Pratt fuerte en los momentos más "emotivos", podría haber perdonado la historia siendo como que fue sacada de la parte de trasera de una caja de cereales. Chris Pratt es perfecto para el papel de Star-Lord, ya que su humor divertido y liviano le permite brillar y llevar a nuevas fronteras al género de cómics, que, si no, sería estoico. El papel que interpreta aquí es estrecho, contenido y, por desgracia, su "atormentada" y oscura figura nunca parece real. La variedad de Chris Pratt es insuficiente y su presencia es fugazmente débil en las escenas más "dramáticas", cosa que es una pena. Al final, The Terminal List es un encogimiento de hombros largo y estereotipado cuya continuación te hará recordar por un segundo a los capítulos de NCIS.

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