El regreso de Neymar Jr. a su club de origen, el Santos brasileño, no ha sido un reencuentro feliz, ya que la antigua estrella del Barcelona y del PSG no ha conseguido adquirir un buen ritmo deportivo, con actuaciones cuestionables con y sin balón, y sigue lastrado por las lesiones en una rodilla que no se ha recuperado del todo tras la larga lesión que le tuvo apartado de los terrenos de juego durante casi un año mientras estaba en Arabia Saudí.
El jugador de 33 años se perdió un partido el pasado lunes debido a unas molestias, y este miércoles se ha informado de que sufre una lesión de menisco y que estará de baja durante el resto de la temporada del Brasileirão, que finaliza el 7 de diciembre.
Es una doble pesadilla para Neymar, que verá desde el banquillo el posible descenso del Santos, actualmente en zona de descenso, a falta de sólo tres partidos. Lo peor de todo para él es que complica aún más su presencia en el Mundial 2026: el seleccionador Carlo Ancelotti lo tiene en la lista de preseleccionados, pero Neymar necesita demostrar que puede jugar... y se le acaba el tiempo. En cambio, sufre otra lesión, la cuarta en 2025.