En las últimas horas se han multiplicado los rumores sobre la supuesta intención de Microsoft de hacerse con la totalidad de compañías punteras en el desarrollo de videojuegos para potenciar sus exclusivas Xbox. Entre los primeros nombres filtrados aparecían empresas como PUBG Corp., Valve o incluso EA (una vieja tentación), pero mientras que todas estas menciones pertenecen aún al terreno de la especulación, en paralelo Microsoft ha realizado una primera compra real este año.
Según ha anunciado la firma de Redmond en su blog oficial, la adquisición se ha producido sobre la tecnológica PlayFab. La compañía es un conocido proveedor de soluciones de plataformas bakend para sistemas alojados en la nube. En otras palabras, se dedican a desarrollar servicios de cloud-computing, y lo han estado haciendo tanto para móviles como para PC e incluso consolas.
Aunque en su presentación inicial se dijo que Xbox One aprovecharía el cálculo en la nube para llevar sus juegos a otro nivel, poco o nada se ha visto al respecto esta generación. Esta compra no parece ir en ese sentido, sino que tiene el objetivo de apuntalar los trabajos de Microsoft con la iniciativa Azure, su propia plataforma en la nube.
Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, se ha referido así al movimiento durante una reunión con accionistas, en este caso sí mencionando la industria de los videojuegos:
"Nos estamos movilizando para aprovechar nuestra enorme oportunidad en un mercado del videojuego de más de 100.000 millones. Esto implica ampliar nuestro enfoque sobre cómo planteamos el gaming de principio a fin, sobre empezar por los juegos y cómo se crean y distribuyen, cómo se juegan y se ven".
Evidentemente, donde sí pueden participar las soluciones de PlayFab es en el servicio Xbox Game Pass, y ya parece claro que Microsoft busca un futuro de juego completamente digital, bajo demanda y basado en la nube para su división Xbox.
