Representantes de Microsoft han comentado en varias ocasiones recientemente que pretenden incrementar su esfuerzo en términos de exclusivas para Xbox One, tras recibir duras críticas por la falta de catálogo propio en comparación con Sony o Nintendo. Pero, naturalmente, los videojuegos no se pueden hacer como churros, y las grandes producciones llevan su tiempo. De media, un juego ambicioso con grandes valores de producción suele requerir de un desarrollo de tres años como mínimo, lo que sugiere que, de ponerse en marcha proyectos de ese calibre a día de hoy, estaría listo para jugar en 2021 como muy pronto. ¿Seguirá siendo Xbox One el formato estrella de Microsoft para entonces?
Aparte de las pistas que plantean Xbox Game Pass como una nueva posibilidad de desarrollo más prolongada en el tiempo pero asumiendo menos riesgos (incluso para juegos en solitario, al estilo serial de TV por demanda), el caso de Xbox y las exclusivas ha provocado una nueva ración de rumores sobre posibles adquisiciones por parte de de Microsoft. En concreto, la compra de compañías expertas en el desarrollo de videojuegos, una forma más rápida de obtener estudios, franquicias e incluso proyectos ya avanzados.
El actual jefe de Microsoft Nadella Satya parece mucho más interesado en el sector videojuego que su predecesor Steve Ballmer, y por ejemplo dio luz verde a la sonada compra de Minecraft y Mojang.
La mayoría de esos rumores se han visto recogidos en un reportaje en profundidad publicado por Polygon. El texto menciona directamente las posibilidades de adquisición por parte de Microsoft, y no se trata de pequeños estudios indie. En efecto, el titán de Redmond podría estar interesado en comprar otros gigantes 'menores' como EA o Valve, e incluso hacerse con el servicio exclusivo del gigante emergente PUBG Corp.
Los dos primeros (aunque el rumor de EA no es nuevo; ya se escuchó hace unos años) no tendrían precedente alguno en el mundo de los videojuegos. Electronic Arts cuenta con todos sus títulos deportivos (por ejemplo FIFA es el videojuego más vendido cada año), la licencia de Star Wars o franquicias y estudios tan fuertes como Battlefield y BioWare, sin contar su plataforma propia Origin. Valve tiene cierto juego olvidado llamado Half-Life, pero también dos estandartes seguidos por millones de espectadores en la escena eSports como Counter-Strike y Dota 2, si bien su mayor valor reside en Steam, la plataforma que domina por completo las ventas digitales de juegos para PC.
PUBG Corp., de nuevo emergente, sería la operación más pequeña, pero cuenta con el juego más popular del momento sin comparación alguna, PlayerUnknown's Battlegrounds, y supondría no solo el control de ese proyecto, sino también de lo que será "el nuevo PUBG" en unos años.
Ninguna de las compras parece ejecutable fácilmente hoy por hoy, de modo que todo esto debe seguir guardado en el cajón de los rumores. Al mismo tiempo, no sería cuestión de potencia económica, y lo que sí parece evidente es que la marca necesita un gran anuncio de los que remueven el sector más pronto que tarde, por lo que puede ocurrir este mismo año.
Con todo, Xbox One no va carente de exclusivas este año. En el horizonte (valga la redundancia) se espera un Forza Horizon 4 que aún no tiene anuncio oficial. Mucho antes, a la vuelta de la esquina, está el original Sea of Thieves. También vienen Crackdown 3 y más adelante ya hay rumores sobre el retorno de Halo o Gears of War, así como de un juego de acción de mundo abierto de Playground Games. Y no hay que olvidar que ese PlayerUnknown's Battlegrounds sigue siendo exclusivo de la máquina de Microsoft.
¿Qué te parece la idea de los juegos de EA o Valve sólo para Xbox? ¿Cuáles son tus exclusivas preferidas de la máquina? Deja tu comentario.

¿Imaginas FIFA 19 sólo para Xbox y Windows en el futuro?