Tras entrar exitosamente en el mercado móvil con su nueva app social Miitomo, Nintendo se prepara para explorar un nuevo negocio más allá de la producción de videojuegos que le permita mantener y expandir sus operaciones: el cine. Ya se conocieron y empezaron a definir sus nuevas intenciones en los últimos años, e incluso se llegaron a filtrar posibles proyectos como el de la película de animación de Mario Bros. o la propuesta para la película de Smash Bros.. Ahora, según las declaraciones recogidas en Japón por Aashi Shimbun (y vía Perfectly Nintendo y NintendoLife), el presidente de Nintendo Tatsumi Kimishima descubre que la compañía ya tiene un plan más claro para volver al celuloide tras abandonarlo indefinidamente a raíz del fracaso de la adaptación de Super Mario Bros. en los años 90.
Al parecer, el retorno a las producciones audiovisuales con su popular elenco personajes, tanto con actores y acción real como en animación, se hará con mucho más control y supervisión férrea (misión a la que se suma el gurú Shigeru Miyamoto) para respetar y aprovechar el material original. Para esto no negocian únicamente con estudios de Hollywood, sino que contemplan otras vías a escala mundial. Se entiende que los estudios nipones, expertos en anime o CGI y con los que ya han colaborado en Fire Emblem, Smash Bros, Metroid, Pikmin, Pokémon y otros universos, entran en estos planes. Además, Nintendo sabe naturalmente que la mayor demanda es de una película de Zelda.
La idea es explotar las películas y las licencias no sólo como nueva fuente de ingresos, sino también como una forma de reforzar la marca y ampliar los públicos, consiguiendo que las franquicias y propiedades alcancen a mucha más gente que hasta ahora. De hecho, ese es el objetivo principal: hacer dinero es "deseable", pero aumentar los fans y seguidores es la prioridad. Como dato curioso, los beneficios de la venta por parte de Nintendo de su participación en el equipo de béisbol Seattle Marines se va a invertir en el sector cinematográfico.
Nintendo dice que todavía no hay proyectos en marcha (aunque las filtraciones indican lo contrario y lógicamente pueden existir en secreto), pero la compañía estaría interesada en tener el primer estreno en los próximos tres años y la nueva división a todo gas en el próximo lustro.