La esquiadora alpina estadounidense Lindsey Vonn ha reaparecido en la Gala del Met, tres meses después de romperse la pierna durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, sufriendo una aterradora caída que casi le hizo perder la pierna en una de las cinco operaciones que necesitó.
La deportista de 41 años, ganadora de cinco medallas olímpicas, 9 Campeonatos del Mundo y 84 victorias en las seis categorías del esquí alpino, es también una de las atletas más influyentes de EE.UU., y ésta era su tercera aparición en la gala de recaudación de fondos del Museo Metropolitano de Arte, tras las de 2010 y 2013, dirigidas por Anna Wintour, ex editora de Vogue y protagonista de las películas de El diablo viste de Prada.
Vonn dijo que estaba muy emocionada por el acontecimiento, dejando las muletas por primera vez desde las operaciones, ayudada a subir las escaleras por su diseñador de moda Thom Browne, con quien trabaja desde hace mucho tiempo. "Se supone que, técnicamente, es mi primer día caminando un poco sin muletas. Así que desde el principio hasta lo alto de la escalera, si puedo hacerlo sin muletas, eso es una gran victoria", dijo Vonn a People.