Los Angeles Dodgers, equipo de béisbol de Los Ángeles con una gran base de fans latina, ha sido duramente criticado estas últimas semanas debido a su silencio sobre las redadas contra la inmigración en Los Ángeles por parte de Donald Trump, que provocaron protestas en Los Ángeles que fueron duramente reprimidas por la Guardia Nacional y los Marines estadounidenses, y que posteriormente se extendieron a todo el país.
Los aficionados han estado pidiendo que el club se pronunciara contra las redadas y la fuerza bruta de la policía, pero hasta ahora no habían dicho nada. Hasta anoche, cuando anunciaron en X que habían denegado a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) el acceso al aparcamiento del estadio de los Dodgers.
"Esta mañana, agentes de ICE acudieron al estadio de los Dodger y solicitaron permiso para acceder a los aparcamientos. La organización les denegó la entrada al recinto", dijeron los Dodgers. Sin embargo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. respondió a la publicación diciendo que es falsa y que nunca estuvieron allí.
"Esto no tuvo nada que ver con los Dodgers. Los vehículos de la CBP estuvieron en el aparcamiento del estadio muy brevemente, sin relación con ninguna operación ni aplicación de la ley", declaró en un comunicado Tricia McLaughlin, portavoz del DHS (vía Reuters).
Los seguidores del equipo de béisbol, una emblema en la ciudad, están decepcionados por el hecho de que el club, con una gran influencia en la ciudad, no haya respaldado a la población inmigrante que constituye una gran parte de sus seguidores. Su oposición a los agentes antiinmigrantes en el estadio es su único comentario público al respecto contra las redadas de Trump.