México condena la incursión en Venezuela mientras trabaja para mantenerse fuera del punto de mira de Trump
Sheinbaum rechaza la intervención de Estados Unidos mientras se profundiza la cooperación en materia de seguridad.
México ha condenado enérgicamente la operación militar de Estados Unidos que capturó al presidente de Venezuela, al tiempo que se mueve discretamente para asegurarse de no convertirse en el próximo objetivo de la agenda de línea dura del presidente Donald Trump en América Latina.
La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó el lunes su más enérgica reprimenda a Washington, rechazando cualquier forma de intervención extranjera y advirtiendo de que la historia de América Latina demuestra que la acción militar no trae ni democracia ni estabilidad. Sus declaraciones se produjeron después de que Trump planteara abiertamente la idea de una acción de Estados Unidos dentro de México, acusando a los cárteles de la droga de "dirigir" el país.
Entre bastidores, sin embargo, las autoridades mexicanas están estrechando la cooperación en materia de seguridad con Washington, apostando por que una colaboración más estrecha (y no la confrontación) es la mejor manera de proteger la soberanía nacional. México espera que la intensificación de las detenciones, extradiciones y operaciones de los cárteles impida a Trump actuar unilateralmente.
Mientras tanto, muchos ven la incursión en Venezuela como un disparo de advertencia regional. Pocos en México creen que un ataque de Estados Unidos sea inminente, pero el episodio ha elevado las apuestas en toda la región. En palabras de un alto funcionario mexicano "Si después ocurre en Colombia o Cuba, entonces sabremos quién va detrás".
