La escasez de suministros en la industria tecnológica se ha convertido en algo tan común como decir que el agua moja. Sea una nueva consola, una nueva tarjeta gráfica o incluso memoria RAM DDR5, es difícil comprar nuevo hardware estos días, simplemente porque no hay stock por ninguna parte.
Aunque hace poco nos hacíamos eco de las palabras del CEO de Intel, que incidía en que la situación no se arreglará hasta 2023, entra un poco de aire fresco. El CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, se ha mostrado optimista, afirmando que la demanda se podrá suplir con más soltura en los próximos meses, aunque la situación no cambiará notablemente hasta, al menos, mediados de 2022.
"La demanda de productos DDR5 está superando significativamente el suministro debido al impacto de la escasez de componentes en la producción de módulos DDR5. Esperamos que esta escasez se modere durante 2022, permitiendo que la distribución de DDR5 aumente considerablemente en la segunda mitad del calendario de 2022."
Estas palabras, lanzadas durante la última reunión de inversores de la compañía, no dibujan un escenario de ensueño, pero al menos arrojan algo de luz. Hay un pellizco de esperanza para la industria tecnológica en 2022.
