En el sector de los videojuegos ha existido un pique habitual entre aficionados a marcas que se acentuó especialmente durante la pasada generación en lo que se llamó la guerra de las consolas o console wars, en inglés. Pero las nuevas directivas de los fabricantes hace tiempo que dejaron esa etapa atrás, y además protagonizaron un bonito acto de reconciliación en The Game Awards 2018. Sin embargo, la llegada de la next-gen a Microsoft y Sony está alentando a alguno de estos fans acérrimos, comparadores sin descanso de potencia, funciones, mandos y catálogo.
Y las compañías no quieren seguir por ese camino. Matt Booty ha sido el encargado de dejar claro por el lado de los americanos que no habrá pique, que no están interesados en un "mano a mano con Sony". Lo primero que ha hecho al responder a MCV UK ha sido alabar el gran trabajo de su competencia creando "un público, vendiendo consolas, una serie de juegos espectaculares de sus equipos first party".
Y después ha especificado que él no lo ve "como un mano a mano con Sony, sino que creo que tenemos que centrarnos en tres cosas". La primera, cumplir con sus promesa, como por ejemplo con las fechas de entrega. La segunda, garantizar una alta calidad "para que los fans puedan estar orgullosos de las exclusivas de Xbox". Y, por último, inventar mundos , personajes e historias que perduren más allá de generaciones o plataformas.
¿Qué opinas de este enfoque del sector que hace la Microsoft de Phil Spencer por boca de Matt Booty?