Mike Morhaime, histórico presidente de Blizzard hasta que decidió dejarlo en 2018 dejando paso a J. Allen Brack, ha recibido el Premio de Honor Gamelab 2019 en la apertura de esta XV edición del encuentro internacional del videojuego celebrado en Barcelona. Lo ha hecho a manos de José Guirao, Ministro de Cultura y Deportes del Gobierno de España, ante el que ha pronunciado un discurso emotivo en el que ha defendido poner pasión en cada juego y ha recordado a su padre, fallecido recientemente.
Antes, Morhaime ha hecho un repaso pausado a su carrera en una conversación sosegada con el periodista Dean Takahashi. Ha dejado una confesión, ahora que está más fuera que dentro, y es que cuando le presentaron Overwatch lo hicieron como "una evolución de Team Fortress". No puede sorprender a nadie, un shooter por equipos con estilo visual desenfadado bebe de la idea de Valve, pero faltaba escucharlo de su boca y ha llegado en este momento en el que ya no tiene responsabilidades.
También ha recordado cómo lograron reconvertir el olvidado proyecto Titan. Overwatch debía utilizar la tecnología de este MMORPG que nunca vio la luz junto a la de World of Warcraft. Al final se quedó con más del primero que del segundo, sobre todo con sus personajes y sus mundos de juego, pero todo con una ambición más comedida. Seguir con Overwatch y abandonar Titan, fue "una de las mejores decisiones que tomamos", ha dicho ante el público de Gamelab.
Podréis saber más sobre lo que piensa Morhaime en la entrevista con Gamereactor, medio oficial de Gamelab 2019.