"El nombre en clave para nuestro próximo juego es Project Skyscraper y es algo muy distinto, un nuevo género, nueva plataforma, muy ambicioso. Es un cambio total de dirección, uno que espero que sorprenda a la gente."
Esto confesaba a Gamereactor Sean Murray, de Hello Games en la entrevista tras el adiós a Joe Danger, hace ya un año. El pasado fin de semana, durante los premios VGX, se pudo saber de qué iba eso del "proyecto rascacielos", un juego con el título definitivo de No Man's Sky.
El tráiler bajo estas líneas, descubierto por vez primera durante la ceremonia, presenta un juego 'next-gen' de ciencia ficción en primera persona en el que la mecánica va cambiando de forma fluida entre nado, movimiento sobre tierra o vuelo, brindando la posibilidad a los jugadores de surcar los cielos o llegar a abandonar la atmósfera de un planeta para explorar el espacio (disparando a los asteroides por el camino).
Cada planeta que descubra el jugador estará generado de forma aleatoria 'procedural', diferente al anterior y listo para una nueva exploración. Una empresa nada baladí para un humilde equipo de desarrollo de cuatro miembros que además afronta algo mucho más grande y diferente de trabajos anteriores.
Como se puede comprobar en el tráiler de dos minutos que dio a conocer el juego, el viaje es completamente libre en el universo procedimental. Hay entornos frondosos, batallas especiales, polvorientos mundos desérticos con enormes serpientes o planetas helados. El propio Murray contó a Polygon que "es un juego enorme. Queríamos hacer un juego sobre la exploración. Y queríamos hacer algo que fuera real".
Con esta premisa, No Man's Sky pisa sobre las huellas de otro juego de exploración interplanetaria, Starbound, pero quitando la temática, hay obviamente muchos factores que separan la propuesta de Hello Games de la aventura 2D del estudio indie Chucklefish Games. No Man's Sky se erige como una obra completamente distinta y como un reto enormemente ambicioso para un equipo tan pequeño. Con tal creatividad y distinción, es fácil ver por qué 'se llevó' el show americano.
