Puede que el nombre de Panic Button no haya sido muy sonado hasta ahora en el mundo de los videojuegos, pero cada vez tiene más fuerza y se lo debe a las alabanzas que vierten sobre el estudio los usuarios de Nintendo Switch. Porque suyas son algunas de las mejores conversiones, las de Rocket League, Doom y Wolfenstein II: The New Colossus, que llega en cuestión de días.
Adam Creighton, copropietario de la compañía y director de desarrollo, ha revelado que llevan trabajando con Nintendo casi seis años, desde la fase de preproducción de la máquina, "más que casi cualquier third party". Tres juegos ya lanzado y la cosa no quedará, porque ha adelanto a Variety que están trabajando en otro port AAA para Switch que, en principio, se anunciará el próximo mes de julio.
Será después del estreno de Wolfenstein 2, creado para Zenimax/Bethesda. Creighton ha dicho han exprimido más el motor que con Doom y están "intentado conservar todos esos gráficos, estamos muy orgullos de lo que hemos hecho". Confirma que el juego corre a 30 fotogramas por segundo con resolución variable, y que han mejorado aún más el apuntado por sensor de movimiento con Joy-Con.
Los australianos Tantalus y los chinos Virtuous también se están especializando en sacar el máximo en consolas Nintendo. Los primeros han dado Rime y Sonic Mania, y los últimos Dark Souls Remastered o L.A. Noire, y se acaba de saber que también se encargan de Starlink: Battle for Atlas, aunque no han conseguido que quepa en el cartucho.