El mes pasado se supo de diversos recortes de plantilla en EA y el consejero delegado John Riccitiello dejó el puesto, pero parece que ahí no termina el alboroto en el gigante de los videojuegos. Algunos informes publicados online (Kotaku) calculan que los recortes llegan a alcanzar el 10% de la plantilla total, pero otras fuentes (Gamasutra) consideran que esas cifras serían demasiado altas.
En comunicado oficial, EA habla de "alineación de todos los elementos de la estructura de la organización" en base a nuevas prioridades, lamentando los despidos y agradeciendo a los afectados su labor.
Según se ha ido sabiendo mediante 'tweets', tanto PopCap Vancouver (Hidden Objects) como Quicklime Studios (Need for Speed: World) han tenido que cerrar. Game Informer publica que la división EA Partners también ha echado el cierre. Probablemente esta última decisión no afecte al lanzamiento de los dos proyectos más conocidos salidos del programa de socios, a saber Fuse y el juego de Respawn Entertainment (ex-Infinity Ward) que se conocerá en el E3. Lo que denota es el deseo de hacer más eficiente la enorme organización.
Finalmente, TechCrunch se ha hecho con una nota interna enviada por el presidente ejecutivo Larry Probst, quien también lamenta y agradece. Además, Probst explica que "las funciones de marketing se consolidan bajo nuestro jefe de operaciones Peter Moore" y que "Origin pasa a la organización de sellos de Frank Gibeau con el liderazgo de Andrew Wilson".
Desde fuera podría parecer que EA estuviera transformando su enfoque hacia los juegos sociales y móviles, a la vez que adelgaza la organización. Todavía no se conoce el número total de empleados afectados (EA contaba con 9.000 trabajadores en sus filas en 2012).