Microsoft tuvo que superar un camino de baches hasta el lanzamiento el pasado 22 de noviembre de Xbox One, principalmente a causa de la controversia despertada por los requisitos anunciados de conexión online y uso de discos. Aun así, en declaraciones a OXM, Phil Spencer confiesa que la compañía llegó a considerar la eliminación del lector de discos, incluso a mediados de 2013 tras la reacción en la feria E3. Así lo recuerda el director de Microsoft Studios:
"Obviamente, tras el anuncio y el E3, hubo algo de 'feedback' en cuanto a lo que la gente quería cambiar", reconoce. "Hubo una verdadera discusión sobre si teníamos que poner un lector óptico en Xbox One o si podíamos salir con una consola puramente 'disc-less', pero cuando empiezas a mirar los anchos de banda y el tamaño de los juegos, surgen los problemas".
"Así que decidimos -creo que lo correcto- apostar por el lector de Blu-ray y dejarle a la gente la opción de instalar fácilmente un montón de contenido. A partir de algunos de aquellos pensamientos originales, muchos de nosotros nos centramos realmente en el ecosistema digital que se ve en otros dispositivos; pensando en ello y construyendo".
Una mirada más detenida a las declaraciones de Spencer -particularmente a las referidas al ancho de banda y el tamaño de los juegos- sugiere que menciona problemas que se podrían solventar en el futuro próximo, especialmente si la cantidad de datos requeridos para arrancar un juego se va reduciendo. Teniendo esto en cuenta, existiría la posibilidad de que Microsoft pretendiera lanzar una versión barata de Xbox One sin lector de Blu-ray con el tiempo, algo que sin embargo contradiría en parte su filosofía de centro multimedia "todo en uno" al dejar de lado las películas HD en disco.