Rusia investiga a Durov, fundador de Telegram
Moscú acusa a la plataforma de mensajería de ayudar al extremismo mientras empuja a los usuarios hacia una alternativa respaldada por el Estado.
Rusia ha iniciado una investigación penal sobre Pavel Durov, fundador de Telegram, en el marco de lo que las autoridades describen como un caso relacionado con el terrorismo. El periódico estatal Rossiyskaya Gazeta dijo que la investigación se basaba en material del Servicio Federal de Seguridad, que acusa a la plataforma de facilitar actividades extremistas.
La decisión se produce en un momento en que Moscú intenta ejercer un control más estricto sobre Telegram, que tiene más de mil millones de usuarios y desempeña un papel importante en el intercambio de información tanto en Rusia como en Ucrania. Las autoridades también están promoviendo una aplicación alternativa respaldada por el Estado conocida como MAX.
El Kremlin afirma que Telegram supone una amenaza para la seguridad y no ha cooperado con los reguladores. Durov ha negado las acusaciones, afirmando que Rusia intenta obligar a los ciudadanos a utilizar una plataforma controlada por la vigilancia. Anteriormente abandonó Rusia tras negarse a cerrar grupos de la oposición en su anterior red social, VK.
La investigación supone un paso más en la creciente represión digital de Rusia, cuando se cumplen cuatro años de la invasión rusa a gran escala...
