Las últimas noticias sobre Japón. 6 de agosto de 1945. La inteligencia naval estadounidense da por fin el visto bueno al despegue. Los días anteriores las nubes habían cubierto el cielo sobre Hiroshima, en Japón, pero Estados Unidos necesitaba estar seguro de que lo que estaban a punto de hacer debía verse claramente. Tres aviones B-29 despegan de las islas Marianas alrededor de las 2 de la madrugada, con una única bomba como carga. Sobre las 6:00, el sistema de radares japonés detecta la intrusión de los aviones en su espacio aéreo, pero al no haber bombardeos sobre las ciudades, deciden retirar la alarma ciudadana. La población retoma su rutina diaria hasta las 8:15 de la mañana, hora local. Entonces es cuando detona la bomba.
Las crónicas pueden dar fe de las medidas y alcance de la explosión en términos geográficos y físicos, como una columna de 270m de diámetro que elevó a más de un millón de grados su temperatura, pero es más importante recodar las 70.000 vidas que se evaporaron en un solo segundo, y las cientos de miles que para siempre quedaron marcadas por ella, los llamados 'hibakusha'. Hoy se cumplen 80 años de aquel día, y aunque se celebra un homenaje cada año, en este 80 aniversario el mensaje que se lanza al tocar la Campana de la Paz desde el Parque del mismo nombre en Hiroshima es aún más significativo: Eliminar las armas nucleares por completo.
El auditorio es el idóneo, claro. Más de 120 representantes de países (algunos de ellos potencias nucleares actuales) han escuchado el llamamiento a la paz y la solidaridad en todo el mundo vertido por el alcalde de la ciudad Kazumi Matsui, mientras pedía a su Primer Ministro (también presente) que Japón firmara el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), ya que ahora mismo solo figura en el de No Proliferación. Shigeru Ishiba, por su parte, ha reiterado la postura del Gobierno japonés de promover un mundo sin guerras ni armas nucleares bajo ese tratado en un momento en el que "se está profundizando la división de la comunidad internacional en torno al desarme nuclear y se está endureciendo cada vez más el ambiente actual de seguridad".
La guerra en Ucrania y la escalada en Oriente Medio han reanudado el desarrollo militar en todo el mundo. "Estos acontecimientos ignoran flagrantemente las lecciones que la comunidad internacional debería haber aprendido de las tragedias de la historia. Amenazan con derribar los marcos de consolidación de la paz que tanto se han esforzado por construir", ha dicho Kazumi Matsui.
"Nuestros jóvenes, los líderes de las generaciones futuras, deben reconocer que las políticas erróneas en materia de gasto militar, seguridad nacional y armas nucleares podrían tener consecuencias absolutamente inhumanas".
Entre los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki se estima que fallecieron en el acto o en los días posteriores unas 210.000 personas, y otras 150.000 quedaron heridas y marcadas para siempre por la radiación y el fuego nuclear. Que nunca se olvide su memoria.