"PlayStation VR iba a ser horrible en una PS4. Iba a ser espantoso", decía una fuente anónima a Edge a tan solo unos días del E3 2016. Llegó la feria y Sony confirmó la existencia de una PS4 Neo con mayor capacidad, pero ni la enseñó ni la explicó, ni mucho menos la asoció a PSVR.
Porque el fabricante insiste de la boca del presidente de Sony Studios, Shuhei Yoshida: "todos los títulos de PSVR van a ser jugables con una PS4 (normal)". "Creemos que todo el mundo puede disfrutar el contenido de entretenimiento en PSVR. No solo los jugadores sino también mucha más gente puede disfrutar con PSVR", ha añadido de la ACGHK 2016 recogidas por MCV.
Es la misma teoría que se aplica a los títulos corrientes, ya que desde la matriz japonesa también insisten en que todos los títulos que lleguen con la futura consola van a correr en la actual. ¿Cuáles van a ser entonces sus ventajas? No lo sabemos, pero esta teoría también la está defendiendo Microsoft con su trilogía Xbox One, Xbox One S y Project Scorpio.
¿Se comprará la gente hardware nuevo que hace lo mismo que el anterior? ¿Dónde está el truco?