El mercado de los juegos de lucha es bastante limitado, hasta que sale el nombre de Super Smash Bros. La nueva edición, el de Nintendo Switch, hizo mucho ruido en sus primeros días por la enorme cantidad de copias vendidas en todo el mundo y los récords que estaba batiendo. Ahora, con las cifras de NPD publicadas, sus creadores ya pueden afirmar que tiene el mejor estreno de una exclusiva en la historia de los Estados Unidos.
Con 3,6 millones de copias vendidas en diciembre de 2018 (sin contar descargas digitales) y una facturación no relevada, supera las marcas de Halo 3 y Halo: Reach, que habían marcado los mejores estrenos monoplataforma hasta la fecha en número de unidades y en ingresos respectivamente. También logra, obviamente, el récord interno de la compañía, que tenía Pokémon Sol y Luna con 3,2 millones de copias vendidas en su primer mes. Y el de la franquicia, que era de Super Smash Bros. Brawl con 2,7 millones; no solo eso, también ha facturado un 70% más que el de Wii.
El triunfo ha sido doble, en copias movidas y también en facturación. A pesar de ser el último en llegar, el juego de peleas arcade se ha propulsado hasta la quinta posición de la lista de juegos más vendidos del año por volumen de facturación. Un top encabezado por Red Dead Redemption 2 y Call of Duty: Black Ops 4.
El éxito de Super Smash Bros. Ultimate ha sido clave para convertir a Nintendo Switch en la consola más vendida de Estados Unidos en 2018, adelantando a PS4 en el último mes del año. Han sido doce meses muy positivos para la industria, cuya facturación creció un 18%, dejando satisfacción en prácticamente todas las compañías.