Desde hace un par de meses, Toyota y Lexus han estado en Nürgburgring para probar un próximo deportivo secreto que se mostró en forma de concepto durante la Monterey Car Week y que, en su momento, dejó boquiabierto a todo el mundo del motor.
Se trata de un sucesor espiritual del supercoche Lexus LFA, ya canonizado, del que se dice que se llamará LFR y que, según los persistentes rumores, saldrá al mercado en dos versiones, una preparada para las carreras GT3 y otra para la calle, y todo ello el año que viene. Ahora, la propia Toyota ha anunciado que el coche que tantos han estado esperando se mostrará en todo su esplendor durante el Salón de la Movilidad de Japón, que tendrá lugar el 30 de octubre de este año.

Llega la nueva generación del LFA.