A los responsables de Zenimax les gusta la toga. La compañía va de juicio en juicio, ya sea contra un gigante como Facebook o contra el pequeño estudio de Praey for the Gods. Tras ganarle a Oculus 500 millones de dólares, ahora va a por Samsung y su Gear VR, el headset de Realidad Virtual que mejore ha vendido.
Zenimax ha denunciado a la compañía surcoreana por hacer uso y explotar comercialmente los secretos que Oculus se llevó con Palmer Luckey y John Carmack, dice la demanda consultada por Rock, Paper, Shotgun. Trata de sacar tajada por los hechos que la otra condena ha dado por probados, pero ahora debe demostrar que Samsung ha utilizado esta tecnología y que lo ha hecho con la mala fe que se le presupone.
Esto no ha hecho más que empezar.