La Federación Iraní de Fútbol ha denunciado que les han retirado la asignación de entradas para aficionados y que no pueden proporcionárselas, incluso cuando algunos ya habían hecho planes de viaje para la competición: «Muchos aficionados al fútbol iraníes, confiando en el proceso anunciado oficialmente, ya habían hecho los planes necesarios para asistir a los partidos», denunció la FFIRI.
La FIFA asigna a cada federación de fútbol el 8 % de las entradas para cada uno de sus partidos, para que las distribuya entre sus aficionados según sus propios criterios. La federación iraní esperaba ese 8 % para distribuirlo entre sus aficionados, pero se le ha revocado. No han dicho quién lo ha hecho (si ha sido la FIFA o Estados Unidos).
El organismo rector del fútbol en Irán afirmó que «privar a los aficionados iraníes del acceso a su asignación legal y oficial de entradas es una acción contraria al espíritu que rige las competiciones internacionales y al principio de igualdad entre los países participantes», y añadió que esto plantea «serias dudas sobre la injerencia de consideraciones no deportivas y políticas en la organización del mayor evento futbolístico del mundo».
El fin de semana pasado, Irán también informó de que a algunos miembros de la federación se les había denegado el visado para entrar en Estados Unidos, donde jugarán sus tres partidos de la fase de grupos. Además, los permisos obligan a los jugadores y al cuerpo técnico a entrar y salir de Estados Unidos el mismo día de los partidos, por lo que el equipo tiene su base de operaciones en México.