La Federación Iraní de Fútbol ya no aguanta más y ha decidido llevar sus quejas a la FIFA, presentando una reclamación contra los organizadores del torneo por las estrictas normas que les prohíben pasar la noche en Estados Unidos para disputar sus partidos.
El equipo pidió volar desde su campamento base en Tijuana, México, a Estados Unidos dos días antes de su próximo partido del Mundial (contra Bélgica, el domingo a las 12:00 del mediodía, hora local de Los Ángeles; 21:00 CEST; 20:00 BST). No les dieron permiso.
"A pesar de haber presentado con amplia antelación su calendario de preparación para el torneo, la selección nacional de fútbol de Irán se ha topado una vez más con restricciones impuestas por los organizadores, lo que afecta a la ejecución de los planes de su cuerpo técnico", afirmó la Federación. "Dado que el partido se jugará a las 12:00 h hora local en Los Ángeles, la Federación Iraní de Fútbol solicitó que se permitiera al equipo viajar a Los Ángeles dos días antes del partido".
"El objetivo era dar tiempo suficiente a los jugadores para adaptarse a las condiciones del partido, completar su última sesión de entrenamiento y ultimar los preparativos".
Estados Unidos ha ordenado a Irán que entre y salga del país en las horas previas al partido. Para su primer partido contra Nueva Zelanda, se les permitió llegar al país la noche anterior, pero ese «lujo» se les ha negado para el segundo partido. Esto, naturalmente, supone limitaciones físicas para los jugadores: menos tiempo para prepararse para el partido, menos tiempo para recuperarse. Todo esto, mientras que el nuevo alto el fuego y el acuerdo entre EE. UU. e Irán, que se esperaba que se firmara hoy, se ha retrasado...