5. Bioshock Infinite: Panteón Marino Episodio 2
Por sí solo, Panteón Marino Episodio 2 no es la repera, pero para los fans de Bioshock significa muchas cosas. Es el cierre de una historia adicional de dos capítulos que complementan toda la serie, que ofrecen muchas respuestas y que están dirigidos a sus seguidores más apasionados. Junto al primer capítulo (todavía no entendemos por qué los separaron; bueno, sí lo entendemos) sí que es una delicia. Pero, sobre todo, este 'gran finale' también puede ser la última vez que veamos a Ken Levine y el disuelto equipo de Irrational desarrollando tramas como maestros guionistas de videojuegos en un universo tan intrigante.
4. Dark Souls II - Trilogía de las Coronas Perdidas
Sólo había una cosa que podían pedir los insensatos jugadores que habían terminado el durísimo Dark Souls II tras encontrar la muerte en infinidad de ocasiones: más muerte y dureza. En este contenido adicional, aparte de placentero sufrimiento, esos masocas encontraron un buen trabajo de equilibrado, interesantes espacios desconocidos y acertados guiños para la comunidad de fans.

¿Quieres muerte? Toma tres tazas.
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3. Mario Kart 8 - DLC 1 The Legend of Zelda
Nintendo ha tardado bastante en decidirse a entrar de lleno en el negocio del contenido descargable adicional de pago. Acostumbrada a la entrega tradicional de juegos muy bien acabados y cerrados de lanzamiento, no obstante tenía que empezar a abrir las miras a este tipo de expansiones, pues títulos como el súper-ventas de carreras alocadas simplemente merecían crecer post-lanzamiento y los jugadores tener la opción de ampliar su disfrute.
Pues bien, tanto estudio y cuidado han dado sus frutos, porque este puede ser perfectamente el set de DLC que mejor ha caído entre los jugadores de cualquier título de 2014. ¿Ocho geniales circuitos y un buen puñado de extras por solo 6-12 euros? Qué locura, probablemente lo que soñaron muchos con anteriores entregas.
Toda una lección de contenido adicional con una proporción entre calidad, cantidad y precio que justifica totalmente su compra. Nuevos trazados y personajes llenos de carisma (y que por fin se atreven a salir del Reino Champiñón) y que alargan de manera exponencial la vida del juego e invitan a volver a jugar medio año después, tanto en forma local como en línea. Así, sí.

Cuando los fans vieron cómo sería el DLC de Mario Kart, dijeron 'yahoo'.
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2. The Last of Us: Left Behind
Aunque The Last of Us llegó al mercado originalmente en junio del año pasado, se pasó todo el invierno dando 'la lata' a los usuarios de PlayStation: primero porque se llevó muchos premios Juego del Año 2013 y volvió a ser protagonista, y luego porque se conoció su adaptación remasterizada a una PS4 que pedía a gritos juegos de primera. Pero, sobre todo, por culpa de un capítulo adicional Left Behind que recordó a todos por qué no hay que dejarse atrás ni un minuto de la conmovedora aventura de Naughty Dog.
Guionistas, artistas y desarrolladores fueron increíblemente capaces de mantener la excelsa calidad del juego básico, pero ahora en una sección más compacta y con bienvenidos cambios de ritmo y estilo, narrando una trama humana con personajes diferentes que consiguen llegar y emocionar de forma diferente.
Simplemente, es la sorprendente forma de demostrar cómo se puede ampliar/continuar un juego que ya definimos como redondo, sin ensuciar el original ni quedar como estiramiento forzado. Eso es justo lo más difícil en una expansión de un juego de este género.

Una historia de amigas adolescentes en el fin del mundo.
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1. World of Warcraft: Warlords of Draenor
World of Warcraft ya tiene 10 años, pero cual buen vino parece que este vuelve a ser el mejor año para descorcharlo, pues es ahora cuando mejor está envejeciendo. Es cierto que la nueva expansión, Warlords of Draenor, tuvo un arranque algo complicado en los primeros días, pero Blizzard se puso las pilas para solucionar los problenas y lo que quedó es posiblemente la mejor expansión del WoW en toda una década.
Nos ha devuelto la ilusión (y la adicción), nos ha vuelto a invitar a perdernos durante horas en tierras compartidas online para vivir otra historia apasionante. Es enorme, contundente, variada, bonita y, lo más importante, mejora la experiencia básica en diversos aspectos, incluyendo los mejores gráficos, nuevas mecánicas realmente relevantes y diversas propuestas inéditas y muy atractivas de contenido (¡se acabaron los días de las quests repetitivas!).
Como siempre, para acertar, sólo tenían que pensar en el jugador; eso es lo que han hecho y por eso tantos han vuelto a apuntarse al MMO más grande de todos los tiempos. Este título trasciende el concepto de expansión y podría incluso considerarse uno de los mejores juegos del año.


WoW, vaya resurrección.