Parece ser que Prime Video, la plataforma de streaming de Amazon, cada vez es más grande y estable después de su cambio de dirección en 2018. Aunque algunas voces expertas de la industria se han alzado y alertan de que ciertas decisiones que está tomando la compañía están provocando que parte de su propio personal y nuevos talentos de la industria estén descontentos e incluso huyan de ella.
Además de estas ''malas lenguas'', tanto dentro como fuera de la compañía, hay cierta preocupación por la falta de una dirección creativa que defina las producciones propias y también algunos sobrecostes económicos y de recursos de algunas producciones que no han tenido el resultado que se esperaba.
Cabe recordar que la empresa sufrió una reorganización en 2018, posicionando a Jennifer Salke como la nueva directora del estudio después del abandono de Roy Price por acusaciones de acoso sexual. Todo eran dudas en ese momento, porque la compañía estaba inmersa en grandes polémicas que afectaban directamente en su toma de decisiones.
Pasado el tiempo, viendo las producciones y éxitos cosechados, podemos asegurar que la estabilidad del estudio es una realidad. Un ejemplo de esto se refleja en la declaración general de gastos en Hollywood, donde se reveló que en el año 2022 el estudio llegó a gastar, 15.400 millones de euros en sus producciones. Además de cosechar grandes audiencias con producciones como Jack Ryan y la serie The Boys. Si la compañía no tuviera estabilidad no se embarcaría en proyectos millonarios ni mucho menos.
Uno de los puntos que genera más controversia entre algunos expertos de la industria y la dirección de Amazon estudios recae sobre la producción Los Anillos del Poder, precuela del Señor de los Anillos. Esta producción ha sido determinante, tanto económicamente como en números de audiencia para la plataforma de streaming.
Los expertos señalan que la producción tuvo un resultado sólido, pero no tan asombroso como lo pintan desde Amazon Studios. La realidad es qué no sabemos si la precuela cumple las expectativas internas de la empresa, según está la serie obtuvo una media de 100 millones de espectadores, además de conseguir nuevas suscripciones al servicio de Prime. Igualmente, hay que comentar que la plataforma, como muchas otras, suele dar pocos datos internos de resultados.
Para Salke la serie ha funcionado a la perfección y ha asegurado que 'Este deseo de pintar el programa como algo menos que un éxito, no refleja ninguna conversación que tenga internamente', según The Hollywood Reporter. El medio Business Insider ha podido hablar con 21 directivos y ex directivos de la compañía, además de diferentes expertos del sector y de la industria de Hollywood. La mayoría coinciden en que hay una cierta preocupación, tanto dentro y fuera de Amazon, relacionada con la falta de una filosofía marcada que diferencie sus proyectos de las otras plataformas. También hay discrepancias por la forma de gestionar la dirección creativa de los contenidos e incluso mencionan una falta comunicación entre los equipos.
Además, se ha puesto en duda los grandes costes de algunas producciones, que luego no han tenido el éxito o la calidad que se esperaban. Una de las producciones que está sufriendo esto es la serie Citadel producida por los hermanos Russo, conocidos por sus grandes producciones Los Vengadores (Disney +) y El agente invisible (Netflix). Incluso algunos directivos han expresado que hay un gran desaprovechamiento de los recursos y que el estudio es capaz de realizar productos con mayor calidad que los que hace actualmente.
Al invertir este gasto en grandes producciones, muchos equipos pequeños que tienen contrato con la compañía se sienten limitados e incluso abandonados para llevar a cabo su proyecto. Además, hay muchos que aseguran que es difícil negociar con ellos porque tienen muchos proyectos sobre la mesa.
El problema es que el estudio nunca ha tenido una filosofía clara, desde su inicio no ha tenido la capacidad de dejar su sello propio en sus proyectos, diferenciándolos de la competencia y por estas informaciones, y por los pasos que está siguiendo, da la sensación de que lo único que buscan son grandes producciones con profesionales de renombre. A priori puede parecer una buena estrategia, pero el problema es que siempre hay cierta duda de si la calidad justifica el sobrecoste.
Cabe recordar que Amazon no es una empresa que se dedique a la industria cinematográfica. Su plataforma Prime Video es otro servicio más que ofrece y es innegable que a pesar de esto ha conseguido posicionarse y competir con gigantes de la industria dentro de un mercado que actualmente se encuentra sobresaturado de producciones y donde es difícil destacar. Veremos si estas voces de la industria provocan algún cambio de dirección en Amazon Studios y en su filosofía creativa.