Por supuesto, esta época del año gira en torno a celebrar los mejores juegos del año, y eso es, en líneas generales, lo que hacemos. Pero no hay luz sin sombra, ni buenos juegos sin malos, y conviene recordar que, en ocasiones, los fracasos son tan importantes como los éxitos. Sin duda, los títulos que aparecen aquí lo intentaron con todas sus fuerzas o, como mínimo, hubo desarrolladores que lo dieron todo para tratar de crear un marco de desarrollo exitoso. Pero, por un motivo u otro, simplemente no funcionó.
También deberíamos recordar estos juegos porque resulta divertido mirarlos con otra perspectiva, pero también para utilizar todo nuestro registro emocional y estar preparados para nuevas experiencias en 2026.
Estos son los juegos que los editores consideran los peores juegos de 2025.

NINTENDO SWITCH 2 WELCOME TOUR
Aunque en cierto modo no deja de ser un tutorial glorificado, y se perciben algunas buenas ideas, Welcome Tour fue un gigantesco enigma, un auténtico vórtice de preguntas sin respuesta desde el mismo momento de su presentación, y, en especial, cuando la gente descubrió que no venía incluido con todas las consolas Switch 2, como sí ocurría con Nintendo Land en Wii U, sino que se trataba de un producto de pago.
Sin duda, hubo una cuestión de principios que impregna toda la experiencia. Resulta extraño que las funciones principales de una nueva consola se promocionen a través de un juego que has comprado en la eShop. Si el objetivo del título es explicar y enseñar de forma entretenida, ¿no habría sido más lógico ofrecerlo de manera gratuita?
Si a eso le sumamos un sistema de juego relativamente poco creativo que, pese a contar con algunos aciertos visuales, el juego ni innova ni desarrolla conceptos clave que ya hemos visto antes. El título dio la impresión, antes, durante y después de su lanzamiento (y del de la propia consola), de que Nintendo estaba desconectada por completo de lo que supone una buena relación calidad-precio y, quizá lo más importante, de lo que representa un buen estilo.

MINDSEYE
Para la mayoría, el controvertido juego de acción de Leslie Benzies es probablemente el fracaso más sonado del año, ya que acabó convirtiéndose en una tormenta perfecta de polémicas y malas decisiones.
La falta de marketing, los tráilers y avances de jugabilidad engañosos, así como los rumores sobre malas condiciones laborales, persiguieron al juego hasta su lanzamiento. Además, antes de eso, estuvo la confusa transición desde el proyecto Roblox/Fortnite Everywhere, en el que MindsEye era una especie de experiencia integrada dentro de ese universo, pasando por la desaparición total de Everywhere, hasta su regreso tras el lanzamiento en una versión muy desdibujada de lo que había sido.
Pero todo esto es contexto, y la realidad es que, juzgado solo por sus propios méritos, MindsEye
es un desastre sin paliativos. Se trata de una historia insulsa llevada a la pantalla mediante una dinámica de juego genérica que fue abandonada a su suerte mucho antes de estar realmente terminada.

FAST & FURIOUS: ARCADE EDITION
¿Qué ocurre cuando conviertes un juego arcade a consolas domésticas y PC sin realizar ningún cambio? El resultado es Fast & Furious: Arcade Edition, un juego de conducción extremadamente superficial que quizás funcione bastante bien en salones recreativos, con breves estallidos de carreras cargadas de acción antes de pasar a la siguiente máquina. Como juego para disfrutar en casa, en el sofá del salón o frente al PC, la historia es muy distinta, ya que es demasiado simple y, en menos de 15 minutos, ya has visto casi todo lo que tiene que ofrecer.
No hay nada que conecte realmente este juego con las películas de Fast & Furious: ni Dominic "Dom" Toretto ni Brian O'Conner aparecen por ninguna parte. Apenas hay progresión, no existe una historia propiamente dicha, hay muy pocos coches y aún menos circuitos. Todo da la sensación de ser un intento descarado de sacar dinero rápido aprovechando el nombre de Fast & Furious, reutilizando un arcade que ya estaba hecho y portándolo sin más a consolas y PC.
Simplemente, no funcionó.

FALLOUT 4 ANNIVERSARY EDITION
Esta lista no es "principista" en sentido estricto, pero está claro que tenemos en cuenta el contexto, el precio y la intención del desarrollador. Fallout 4, por sí solo, no es uno de los peores juegos del año, pero esta reedición fue una especie de cristalización de la tendencia de Bethesda a buscar la versión más anticonsumista de una idea y apostar por ella, ajena por completo a la reacción que puede generar.
Este año lanzaron Fallout 4 sin descuento alguno (algo ya de por sí difícil de justificar) y, de forma casi incomprensible, el juego llegó en un estado técnico peor que el del Fallout 4 original. Muchas personas, incluido nuestro analista, no pudieron siquiera iniciar el juego durante días tras el lanzamiento. Los contenidos del Creation Club no se desbloqueaban y el conjunto desprendía un fuerte olor a software mal optimizado y pobremente planteado por parte de una editora que realmente, realmente, debería haber sabido hacerlo mejor.

CAPTAIN BLOOD
Si no estás familiarizado con Captain Blood, no basta con decir que ha tenido un desarrollo complicado. Pero eso no es una excusa, pues lo que finalmente cruzó la línea de meta fue, como muchos temían, un juego que parece concebido en los años 2000... y en el peor sentido posible.
Las misiones son idénticas en su estructura, hay extraños segmentos intermedios que parecen incluidos de forma apresurada y mal ejecutada, y la falta de precisión en su conjunto resulta difícil de describir.
Lo peor de todo es que el desarrollador parece no haber entendido que muchos fans veían en los tráilers una especie de cápsula del tiempo y querían volver a una época más sencilla. En su lugar, han entregado un juego que en 2005 no habría encabezado ninguna lista y que a día de hoy da hasta miedo lo arcaico, anticuado y desfasado que es. Todo eso sin entrar a valorar sus problemas técnicos, el sistema de juego mal optimizado y una historia insultante.

LA QUIMERA
La Quimera es el juego de esta lista que más duele, ya que detrás de él se encontraba parte del talento responsable de los sólidos juegos de Metro, reunidos en un estudio escindido llamado Reburn. La separación se hizo pública en febrero y ya en mayo Reburn lanzó su primer juego sin el resto de las leyendas de Metro que permanecieron en 4A Games: La Quimera.
Y aunque el resultado es mucho más ambicioso que otros títulos de esta lista, su estado en el lanzamiento rozaba lo inacabado. Tan inacabado, de hecho, que tras las primeras reacciones negativas el estudio... bueno, retiró el juego del mercado y lo relanzó diez días después.
Aun así, la versión final sigue siendo extremadamente decepcionante, en especial si tenemos en cuenta el talento que sin duda existe en Reburn, y resulta difícil de recomendar a... bueno, a nadie en absoluto. Nuestro analista fue un paso más allá y lo describió como un "volcado de recursos en Unreal Engine". Puede sonar duro, pero así es como se sentía en ese momento.