Pocos nombres han tenido un impacto tan profundo en la historia de los videojuegos como David Rosen. No solo fue uno de los cofundadores de la legendaria Sega, sino también una figura decisiva en el nacimiento y consolidación de la escena nipona de las máquinas recreativas.
Tras desarrollar su carrera en Japón durante la década de 1950, Rosen comenzó a importar juegos recreativos procedentes de Estados Unidos, incluidas las primeras máquinas arcade. Aquella iniciativa despertó un enorme interés local y acabó impulsando a los desarrolladores japoneses a crear sus propios títulos para este nuevo tipo de sistemas, sentando las bases de una industria que acabaría dominando el sector durante décadas.
Lamentablemente, Rosen ha fallecido a los 95 años. Según informó su portavoz Brad Callaway (vía RePlay Magazine), murió el día de Navidad mientras se encontraba en su residencia de Hollywood Hills, en Los Ángeles, rodeado de su familia y seres queridos. El funeral tuvo lugar el pasado 2 de enero en el cementerio de Inglewood Park.
A lo largo de su trayectoria, Rosen fue clave en la fundación de Sega, en la creación de Sega of America y en la expansión internacional de los videojuegos nipones. Su visión ayudó a llevar recreativas, consolas y títulos japoneses al resto del mundo, y contribuyó decisivamente a que Japón se convirtiera en una potencia absoluta del arcade.