Hoy arranca ese fin de semana anual tan especial para algunos, y no hablamos de celebrar el Día de los Santos el 1 de noviembre y recordar a los difuntos como es tradición, sino de, como también es cada vez más extendido, buscar actividades divertido-terroríficas que impliquen calabazas, disfraces y sobre todo buenos contenidos de terror del mundo audiovisual. De este modo, un redactor de cada uno de los nueve países de Europa en los que tiene presencia Gamereactor (salvo el finés, que ya tenía bastante miedo con su constipado), ha dejado una nota con una recomendación de un juego de terror excepcional. Puede ser su favorito de todos los tiempos o uno que le haya impactado especialmente por algún motivo personal. Si no sabes qué jugar o regalar este finde, aquí tienes ocho experiencias de terror indispensables.
Ricardo C. Esteves (Gamereactor Portugal): Dead Space, Dead Space 2, Dead Space 3 (PC, PS3, Xbox 360)
La trilogía Dead Space (dejando fuera los spin-off, cómics y películas) supone una asombrosa experiencia de terror con un sistema de juego genial, buenos gráficos y un espectacular trabajo sonoro. El primer juego marcó a los jugadores con sus pasillos claustrofóbicos, escenas de muchísima tensión, un espeluznante diseño de monstruos y un interesante trasfondo sobre un artefacto alienígena llamado El Marcador y la religión de fanáticos que lleva detrás, la Uniología. La segunda parte intentó encontrar un equilibrio entre el miedo y la acción, y aunque algunos jugadores desaprobaron este intento, Dead Space 2 fue una pasada de viaje. Finalmente el tercer juego recibió críticas buenas y malas al adentrarse más aún en el terreno de la acción e incorporar co-op, y si bien perdió parte de su encanto terrorífico, también lo compensó con una gran historia de ciencia ficción, un toque de misterio y buenas escenas bajo guión. Si te gusta el terror espacial y quieres pasarlo muy bien/mal este Halloween, no puedes fallar con esta trilogía.

Tor Erik Dahl (Gamereactor Noruega): Alan Wake (Xbox 360, PC)
Nunca he creído que pudiera poner la etiqueta de 'terror' a mis aventuras en Bright Falls, pero al menos sí que es un thriller psicológico y oscuro con varios toques de miedo. Esto va perfectamente con alguien como yo, que siempre evita el terror en los libros, películas o videojuegos. ¿A lo mejor te identificas con mis gustos? Si es así, Alan Wake consiguió capturar esa sensación al estilo Twin Peaks de que algo está retorcidamente mal en un lugar. Evidentemente, enfrentarse a criaturas de las sombras con una linterna y una pistola ya es bastante sobrenatural, pero durante todo el camino puedes pensar que todo puede ser obra de la mente del autor. Y menciono Twin Peaks porque no hay forma de evitar lo inevitable. Bright Falls llega a parecer una réplica de la clásica serie de TV, pero el estudio finlandés Remedy (al menos tenemos algo finlandés en este reportaje, guiño, guiño) ha hecho esta 'copia' con el suficiente cuidado, cariño y respeto por el material original. Los bosques sumidos en la oscuridad y la densa niebla, combinados con unos sonidos perturbadores consiguieron ponerme la piel de gallina no en pocas ocasiones. Mi consejo para Halloween es poner este clásico y echar una partida, o completarlo una vez más. Te prometo que los leñadores y las farolas nunca volverán a ser lo mismo.

David Caballero (Gamereactor España): Silent Hill: Shattered Memories (Wii, PS2, PSP)
Puede que no sea mi juego de terror preferido de la historia (por ahí andan también Alien: Isolation, Eternal Darkness, Resident Evil 4, el primer F.E.A.R. y muchos otros candidatos), pero un juego que siempre tendrá un rincón especial en mi corazón es Silent Hill: Shattered Memories. Si puedes perdonar sus gráficos naturalmente obsoletos, la historia alternativa de este remake del primer Silent Hill merece completamente tu tiempo, y tiene momentos tensos cada dos por tres (especialmente en la versión Wii, con buenos controles por movimiento y el escalofriante altavoz en la mano, pero también puedes jugar en PS2 y PSP). Pero lo mejor del juego (banda sonora de Akira Yamaoka aparte) es el increíble guión de Sam Barlow, con su final en clímax y su interesante exploración de la historia incluyendo decisiones del jugador que cambian la partida durante las escenas de corte interactivas en la consulta psicológica del Dr. Kaufmann. ¿Una clara inspiración para Until Dawn? Pues claro.

Magnus Groth-Andersen (Gamereactor Dinamarca): P.T./Silent Hills (originalmente para PS4)
Silent Hills nunca verá la luz, por lo que el único remanente de la prometedora colaboración entre Hideo Kojima y Guillermo del Toro es su 'teaser' o demo jugable P.T., que se lanzó originalmente en PS4 como descarga gratuita para luego quedar retirada para siempre. Aun así, sigue siendo una de las experiencias de miedo más efectivas, terroríficas y bien diseñadas que he probado, y merece ser tratada como una entidad propia. Aun así, no permite jugar demasiado, pues P.T. se basa en un ingenioso bucle por un mismo pasillo, salvo que añade sutiles e inquietantes variaciones a cada paso, manteniéndote constantemente al borde del sillón. Ya sea una lámpara que se balancea en el techo o una puerta que cruje al fondo, P.T. va sobre los detalles, y de principio a fin es una experiencia cautivadora que demanda toda tu atención, por mucho que no quieras mirar a la pantalla, escuchar los altavoces o mover un dedo.

Fabrizia Malgieri (Gamereactor Italia): American McGee's Alice (PC, Mac)
Si Tim Burton hubiera jugado con la Alicia de American McGee, seguro que habría tomado nota de unas cuantas ideas muy útiles e interesantes para el guión de su tristemente decepcionante "Alicia en el País de las Maravillas". Enriquecido con escenarios sombríos y caracterizado con personajes dementes y siniestros (sobre todo el Sombrerero Loco y la Reina Roja), lo que más inquieta de American McGee's Alice es la pérdida de la inocencia de una protagonista que fue todo un símbolo de la infancia despreocupada. Alicia, una niña soñadora con mucha imaginación, según el libro original de Lewis Carroll, Alice's Adventures in Wonderland, aparece aquí retratada como un personaje turbulento, víctima del mundo mágico en el que la encantaron años atrás y que le provocó la locura y le obligó a volver donde se le fue la cabeza, intentando recuperar el orden tanto en Wonderland como en su espíritu. La fuerza y belleza del juego de Rogue Entertainment no sólo se basa en la atmósfera surrealista y fantasmal de los escenarios y personajes, sino también en la ominosa banda sonora de Chris Vrenna (de la serie Quake) y en el pavor que persigue al jugador desde el principio hasta el final de la partida. Aunque ya tiene más de quince años, ¡la Alicia de McGee sigue erizándote la nuca!

Mike Holmes (Gamereactor Reino Unido): Alien: Isolation (PC, PS4, Xbox One, PS3, Xbox 360)
Como enorme fan que soy de la primera película de Alien, Isolation fue todo un acontecimiento para mí, y me encantó descubrir que Creative Assembly lo había clavado con una campaña tan emocionante, especialmente tras la decepción de Colonial Marines. Lo que más me sorprendió fue la forma en la que CA fueron capaces de mantenerse fieles al material original, pero a la vez contando una historia tan tensa y excitante, y en mi opinión el diseño audiovisual del juego fue uno de los mejores del año pasado. Pero más allá del gancho de la franquicia y el asombroso nivel de detalle, lo que realmente me fascinó de Isolation fue justo eso: la sensación de aislamiento y desolación provocada por la ambientación y la atmósfera de juego. Nunca antes un juego me había puesto tan nervioso, rezando porque no me pillara el xenomorfo en sus patrullas aleatorias por la estación espacial. En muchas ocasiones tuve que coger aire y obligarme a actuar, empujando a la joven Ripley a salir de la relativa seguridad de algún túnel o armario. Y en el momento que descubrí que ni siquiera estaba segura en el armario fue deliciosamente terrible: en ningún sitio estás a salvo. El alien viene.

Christian Gaca (Gamereactor Alemania): Spec Ops: The Line (PC, PS3, Xbox 360)
Por supuesto que no es género de terror propiamente dicho, pero tengo que reconocer que una de las experiencias más terribles que he pasado con un videojuego. Recuerdo el momento y se aparece justo ante mí, con sólo pensar en Spec Ops: The Line. Aquella mujer y el rostro de su hijo quemados en mi memoria. Están sentados, acurrucados. La madre pone las manos tapando los ojos de su hijo, para protegerle. No les ayudé. Están completamente carbonizados. Incendiados por el ataque de un mortero, que obviamente yo había disparado como el Capitán Martin Walker. Mientras la imagen aparece dos o tres veces, alternada con la cara de asombro de los soldados americanos, la desconfianza se va extendiendo lenta pero fuertemente en mi cerebro. Y luego llega la pregunta inevitable: ¿tienes que mostrar eso en un videojuego? Bueno, quizá habría que plantearla de otro modo. ¿Por qué no hay que mostrarlo? Las bajas civiles son parte de la guerra, ya sea en nombre de la liberación, la defensa o el ataque. La guerra sigue siendo la guerra. La gente muere, no sólo los soldados. Si haces un juego sobre la guerra, sería cínico omitir estos momentos y situaciones. Es incómodo e inoportuno enfrentarse a ellos de forma tan directa. Pero de eso va Spec Ops: The Line, un juego terriblemente bueno que te obliga a pensar y reflexionar sobre tus acciones.

Bengt Lemne (Gamereactor Suecia): Bioshock (PC, Xbox 360, PS3, iOS)
A veces no es lo que tienes delante lo que más miedo te da. Es lo que no puedes ver, o lo que desconoces. Y en ocasiones tu mayor miedo es el de descubrir quién eres en realidad. Si bien no estamos hablando de una experiencia survival horror al pie de la letra, el mundo de Rapture presentó uno de los entornos de juego más agobiantes y psicológicamente perturbadores de los últimos años. Los trastornados Splicers, humanos como nosotros no hace tanto. Los amenazantes Big Daddy y su relación simbiótica con las Little Sisters. Los alegres y positivos mensajes de propaganda que adornan las paredes de una utopía que cayó y que el océano reclama como su propio dominio. Algo familiar pero retorcido. Es fácil recordar Bioshock por su acción, sobre todo porque tanto Bioshock 2 como Bioshock Infinite se inclinaron más hacia la acción. Pero había mucho suspense y momentos atmosféricos en el original. Había muchas cosas siniestras, y siempre sentías que estabas explorando algo desconocido con posibles peligros a la vuelta de cada esquina.
