Los rebeldes del M23 se unirán a las conversaciones de paz en Angola en medio de la escalada del conflicto
Las negociaciones entre el gobierno del Congo y los rebeldes del M23 podrían suponer un paso hacia el alto el fuego, mientras las tensiones siguen aumentando.
Bajo el peso de las crecientes tensiones regionales y de una catástrofe humanitaria en espiral, el grupo rebelde M23 ha dado un tímido paso hacia la diplomacia, confirmando que su delegación asistirá a las conversaciones de paz en Luanda, con la mediación de funcionarios angoleños, cuyo inicio está previsto para el martes.
La decisión supone un cambio significativo, ya que los rebeldes llevan mucho tiempo atrincherados en su postura contra el gobierno congoleño, que anteriormente se había negado a negociar con ellos, firme en su negativa debido a la violencia constante y a años de desconfianza.
Esta evolución se produce en un momento en que se intensifica el conflicto, alimentado por tensiones históricas que se remontan al genocidio de Ruanda de 1994 y a una batalla por el control de la riqueza mineral del Congo. Los avances del M23 han sido alarmantes, y el grupo se ha apoderado de algunas de las ciudades más grandes del Congo.
Los grupos humanitarios ya informan de la muerte de al menos 7.000 personas y del desplazamiento de más de 600.000 individuos desde finales del año pasado. Por el momento, queda por ver adónde conducirán estas conversaciones de paz cuyo inicio está previsto para el martes.
