El 2022 ha arrancado con Microsoft comprando Activision Blizzard y con Sony comprando Bungie. ¿Va a hacer Nintendo algo similar? La casa de Mario ya adquirió a Next Level Games en enero de 2021, un estudio que prácticamente era de la familia por los años y años de trabajo conjunto. Movimiento que no termina de casar con su política, porque su actual presidente ha dejado claro que no se van a sumar a la guerra de compras.
Shuntaro Furukawa, actual mandamás de Nintendo, ha confesado su postura y la de la empresa en la reciente reunión de inversores celebrada en Japón. Al igual que se ha mostrado interesado por los NFT y el Metaverso, ha hecho hincapié en que quieren fomentar el desarrollo de juegos a nivel interno, pero no quieren sumar estudios externos sin ton ni son. Bloomberg recoge sus declaraciones:
"Nuestra marca se ha construido gracias a productos elaborados con dedicación de manos de nuestros empleados, y tener en nuestro equipo un mayor número de personas que no poseen el ADN de Nintendo no sería un plus para la compañía."
Nintendo no descarta hacer adquisiciones en el futuro, pero lo hará siempre y cuando sigan esa filosofía de desarrollo tan particular de la compañía. El caso de Next Level Games es un muy buen ejemplo de su modus operandi en este sentido, fichando con una larga trayectoria de colaboración y con una cercanía extrema.
Sin embargo, aunque no sean tan propensos a las adquisiciones, sí pueden serlo a las asociaciones. Ya hemos visto a los de Kioto estrechar la mano de Microsoft con Minecraft y otros casos como Banjo-Kazooie, y puede que veamos más casos similares este año.