Español
Gamereactor
avances
Star Wars Outlaws

Primeras impresiones con Star Wars Outlaws: El Hype es intenso en él

¿Son estos los ingredientes para la adaptación ideal de la franquicia galáctica a un videojuego moderno?

Suscríbete a nuestra newsletter

* Campo obligatorio
HQ
HQ

De los títulos que (nadie) llegó a jugar, Star Wars Outlaws se convirtió automáticamente en mi "Juego del Show" de toda la semana de eventos del Summer Game Fest en Los Ángeles. Sinceramente, pensaba que estaba "muy, muy lejano", y por eso no esperaba que el trabajo del segundo equipo de Massive Entertainment fuera este "TBA2" (juego por anunciar número dos) en la agenda confidencial de Ubisoft, menos aún cuando el también prometedor Avatar: Frontiers of Pandora se lanzará finalmente en el mes de diciembre.

Pero ahí está, Star Wars Outlaws anunció que se lanzará en 2024 (¡!) durante el Xbox Showcase con un fantástico primer tráiler cinematográfico, y luego se mostró in-game en Ubisoft Forward... para justo después dejarnos saber mucho más sobre el proyecto, tanto en una sesión a puerta cerrada con su director narrativo (cuyo nombre tiene cierto aire jedi) Navid Khavari, como durante una entrevista que publicaremos próximamente en Gamereactor con su director de juego asociado Mathias Karlson y su director narrativo asociado John Björling. Y después de saber bastante más de lo que se ha mostrado públicamente, tengo que deciros que la Fuerza el Hype es poderoso con este.

Star Wars Outlaws
Publicidad:

Probablemente ya sepáis lo básico por el anuncio oficial en la presentación, pero dejadme recordaros que se trata de una aventura de acción y mundo abierto para un jugador en la que encarnamos a Kay Vess, tu contrabandista de pacotilla que trata de sobrevivir en el convulso intervalo de un año entre El Imperio Contraataca (Episodio V) y El Retorno del Jedi (Ep. VI), aproximadamente entre 3 y 4 años después de la Batalla de Yavin. Ella, tú, no estáis solos, ya que la pequeña criatura llamada Nix acompaña al jugador durante el viaje, como lo ha hecho desde que Kay era una niña, y el giro aquí es que Nix no solo desempeña el divertido papel de mascota peluda que cabría esperar en cualquier película de Star Wars o de Disney, ya que va más allá tanto narrativamente (por ejemplo, frunciendo el ceño cuando algo va mal), como principalmente en lo que respecta a la jugabilidad. Las secuencias del juego mostradas al público y luego a puerta cerrada demostraron cómo el pequeño acompañante puede causar distracciones en el combate, ser enviado para activar botones o interruptores, o tal vez recuperar armas de los enemigos y llevárselas a la heroína, convirtiéndose de hecho en una nueva herramienta siempre a mano para abordar cada situación.

Una nueva historia de canallas en una galaxia muy, muy lejana, un actor y un tono adecuados, y una prometedora mezcla de géneros y posibilidades que me recuerdan a lo que podrían haber sido los juegos de Amy Hennig y 1313... y algo más.

Ya hay quien ha comparado el combate con la serie Uncharted por su estilo cinematográfico, a pesar de las alternativas que ofrece Nix, en el sentido de que se siente muy escenificado hasta ahora, aunque sea un mundo abierto, limitando las áreas de combate dentro de espacios predefinidos con mucha cobertura y verticalidad donde dar buen uso tanto de tus blásters como de tus puños. Pero aquí hay otro cambio: además de saber cuántos enemigos quedan en la zona, Kay puede ver de repente que ofrecen una recompensa por su cabeza en forma de cartel de se busca, lo que propicia persecuciones y huidas en la línea de Assassin's Creed o, por supuesto, Grand Theft Auto.

Star Wars Outlaws
Publicidad:

Volviendo a la ambientación y a la historia, todo comienza cuando un trabajo sale terriblemente mal y Kay se convierte en uno de los rostros más buscados de la Galaxia, lo que al mismo tiempo ofrece a la cazarrecompensas la oportunidad (y el riesgo) de llevar a cabo uno de los mayores atracos que el Borde Exterior haya visto. La premisa es tan intrigante como suena, pero aún más interesante es el hecho de que existe un sistema de reputación funcionando detrás de las cámaras, lo que significa que cada decisión tomada durante los diálogos (por ejemplo, las tensas negociaciones), así como cada vez que Kay tenga que recurrir al combate en lugar de, por ejemplo, usar el sigilo, repercutirá en sus ya complejas relaciones con los diferentes sindicatos del crimen que compiten entre sí.

Hay varios de ellos operando en la galaxia, como los Hutts, El Sindicato Pyke o el nuevo Clan Ashiga, y todos están prosperando en este difícil momento, ya que se aprovechan del convulso clima galáctico provocado por la Rebelión contra el Imperio en la Guerra Civil Galáctica. Como le ocurrió a Han Solo (que, recordemos, estará congelado en carbonita mientras dure este juego) y a otros antes y después que él, estoy deseando hacer buenos y malos tratos con estos sindicatos, pero también con el Imperio y los Rebeldes, ya que cada vez más productos canónicos se atreven a mostrar el lado más gris de estos últimos (incluyendo por ejemplo el Episodio VIII de Rian Johnson o la tercera temporada de The Mandalorian). Sin embargo, tal y como confirmaron los desarrolladores durante nuestra entrevista, el sistema de reputación no llevará a los jugadores a extremos irreversibles; se trata más bien de un sistema de reacciones diarias para decorar de forma dinámica la historia y los encuentros.

Star Wars OutlawsStar Wars Outlaws

Khavari define los tres pilares principales del juego como "densas ciudades vivas" (con especial énfasis en callejones y cantinas, claro), "impresionantes entornos de mundo abierto" (en diferentes planetas, lo que significa diferentes biomas y una propuesta de juego más diversa), y "el lucrativo y arriesgado espacio", que incluye combates aéreos conforme Kay pasa de ser una piloto novata a una temible y hábil as estelar, mientras la Trailblazer, su nave espacial, se va haciendo un nombre "desde pequeñas escaramuzas hasta batallas a gran escala" (una nave en la que, al parecer, el droide ND-5 se convertirá en otro importante aliado).

Con todo esto en mente, el mayor interrogante gira en torno a la escala real del juego. Los desarrolladores no quisieron entrar en detalles por mucho que les tirara de la lengua, pero en nuestra conversación me dieron a entender que, al tratarse de una historia ceñida al personaje principal, es la narrativa la que en última instancia dirige los lugares que puedes visitar, ya sean ciudades, zonas abiertas en la superficie de los planetas o las órbitas que los rodean, aunque tengas mucha libertad para decidir el cuándo y el dónde para ir completando el puzle de la historia. Y aunque esto pueda sonar poco ambicioso para aquellos que vienen de las promesas cada vez mayores del aparentemente infinito Starfield, yo compro totalmente la idea de, sí, "el primer videojuego de Star Wars de mundo abierto real de la historia", pero en una escala en la que todo sea abarcable y tenga sentido con una trama de buen ritmo.

Hablando de desplazamiento, me encanta el diseño del speeder de Kay, que se ha inspirado en el mundo del motocross y también conserva el mejor look ochentero de Tatooine. El vehículo será el medio de transporte de la pareja mientras estén en tierra, y los jugadores podrán incluso realizar saltos, acrobacias y trucos (solo para presumir, no aporta experiencia ni nada), o entablar combates sobre la marcha. En este sentido, pudimos confirmar que la secuencia de apuntado a cámara lenta que se activó durante la demo pública es una habilidad activa del jugador y no una secuencia guionizada.

Star Wars Outlaws

Tanto con el speeder como con el Trailblazer, Kay y Nix visitarán o volverán a visitar lugares nuevos y conocidos de la franquicia, como la luna de Toshara (el lugar emblemático del juego) y su órbita en el sistema Toshaal, la gran ciudad de Mirogana, la Esperanza de Jaunta, Akiva y su órbita y mucho más.

¿Habrá jedis y se sentirá la Fuerza en Star Wars Outlaws?

Pero cuando antes mencioné que la Fuerza es intensa en este caso, también lo decía en un doble sentido. Cuando pregunté a los desarrolladores si la Fuerza estaría presente en el juego (jedis, siths, sables láser, personajes sensibles a ella, etc.), el director narrativo asociado no tardó en sonreír al responder con la respuesta más elegante, llena de fan-service y al estilo del Maestro Luke, pero poco concluyente que se puede dar: "La Fuerza está en todas partes". Esto podría significar que sí, que no, y todo lo contrario, pero algo me dice que esos cristales que parecen formar parte del botín que persigue Kay contendrán inevitablemente algún poder místico en su interior.

Por último, me gustaría destacar dos cosas que parecen ir de la mano en este juego: el acierto del tono genuino y el humor de las películas originales (incluso a lo Indiana Jones, con Kay haciéndose visiblemente daño en la mano al golpear a un enemigo, o viendo que algunas discusiones se resuelven rápidamente desenfundando el bláster como en el Oeste), y el papel de la actriz venezolana Humberly González, con la que de alguna manera empaticé inmediatamente como la mejor elección para el personaje.

Hay que tener en cuenta que la fecha de lanzamiento en firme de Star Was Outlaws se conocerá, como muy pronto, dentro de un año, y que, por supuesto, el éxito de sus prometedores ingredientes depende de la variedad y precisión del bucle de partida y del equilibrio entre los distintos pilares antes mencionados. Sin embargo, no puedo evitar entusiasmarme con el proyecto en su conjunto después de lo que he visto y aprendido, y hasta cierto punto (mundos abiertos aparte), da la sensación de que Massive está aprovechando algunos de los conceptos aprobados por los fans en los que se basaban los tristemente cancelados Star Wars 1313 y el proyecto "ragtag" de Amy Hennig. Que la Fuerza te acompañe, Massive.

Star Wars Outlaws

Contenido relacionado



Cargando más contenido