Netflix sigue adelante con su intención de completar la adquisición de Warner Bros., una operación de enorme magnitud cuyo visto bueno por parte de los organismos antimonopolio todavía no está garantizado. Aun así, la posible compra ya está generando debate sobre cómo podría afectar al modelo tradicional de estrenos en salas.
Según un informe reciente de Deadline, Netflix estaría considerando conceder a las películas de Warner Bros. una ventana de exhibición en cines de apenas 17 días antes de su llegada al streaming. Aunque desde la perspectiva de la plataforma esto podría impulsar el crecimiento de suscriptores, para la industria de la exhibición supondría un golpe considerable, ya que se trata de un plazo muy inferior al que tradicionalmente ha sostenido la taquilla.
Warner Bros. es un estudio históricamente ligado a los grandes estrenos en salas, por lo que un cambio tan drástico en la estrategia podría tener un impacto profundo en los cines de todo el mundo, especialmente en un momento en el que muchas salas todavía luchan por recuperarse.
Uno de los ejemplos más citados de apoyo continuado a la taquilla es Disney, que en 2025 firmó algunos de los mayores éxitos del año con títulos como Zootrópolis 2, Avatar: Fuego y ceniza y Lilo y Stitch, todas ellas películas que superaron los 1.000 millones de dólares de recaudación y que posteriormente también funcionaron con fuerza en streaming. La ausencia frecuente de Warner Bros. en cartelera podría dejar un vacío difícil de cubrir para muchas cadenas de cines o, en el mejor de los casos, abrir espacio a sus competidores.
La gran pregunta es si una ventana de solo 17 días puede considerarse suficiente para una carrera comercial saludable en salas. ¿Crees que ese plazo permitiría a las películas rendir adecuadamente en taquilla, o marcaría otro paso más hacia el declive del modelo tradicional de proyección?