El piloto mexicano Sergio Pérez ha sido confirmado esta semana como uno de los pilotos de la nueva escudería de Fórmula 1, Cadillac, junto a otro piloto experimentado (y ambos de la misma edad, 35 años) como Valtteri Bottas. Se trata de su regreso a la competición tras afirmar que se tomaría un "año sabático " de la F1 después de su polémica salida de Red Bull, cuando el equipo optó por despedirle, dado su drástico descenso de rendimiento.
De ayudar a Red Bull a ganar el campeonato de constructores y quedar subcampeón por detrás de su compañero Max Verstappen, a apenas sumar puntos en la segunda mitad de la temporada 2024. El bajón de forma de Pérez fue escandaloso, pero "Checo" se defiende en SkySports (vía Motorsport), describiendo el coche como "inconducible", muy difícil de adaptar. "Es un coche muy singular, un estilo de conducción muy singular con el que he conseguido, diría, sobrevivir durante muchos años. Pero es difícil y así es como funciona", dijo Pérez, añadiendo que es muy difícil ser el segundo conductor allí junto a Max, sugiriendo que el equipo siempre hizo el coche más adecuado para el estilo de Verstappen, obligando al segundo piloto a apañárselas como fuera.
Para demostrarlo, cuenta que Yuki Tsunoda y Liam Lawson antes que él también tienen dificultades para ganar puntos con el coche (incluso fueron intercambiados a mitad de temporada, con Lawson degradado) "Y son pilotos fantásticos, ya sabes, pero es que es así conducirlo. Es un estilo de conducción único. A veces podía soportarlo, podía adaptarme a él, pero en cuanto había una variable con la lluvia, con el viento o algo así, simplemente se volvía inconducible."
Pérez recuerda lo duro que fue para él cuando cometía errores uno tras otro y empezaba a perder la confianza, "pero mentalmente era súper fuerte y por eso sobreviví allí tanto tiempo, porque tenía mucha presión y muchos de vosotros [periodistas] estabais encima de mí. Y ahora os dais cuenta del trabajo que he hecho en ese coche y en ese equipo".