Aunque la propia Microsoft está "muy segura" de que el acuerdo con Activision Blizzard saldrá adelante, no se espera que nada se concrete ni formalice antes del verano de 2023. Hasta entonces todo está en manos de los organismos de regulación empresarial, y Sony está intensificando sus esfuerzos para que el acuerdo no se produzca.
De hecho, el propio jefe de PlayStation, Jim Ryan, ha volado personalmente hasta Bruselas para asistir a una reunión en la sede de la Unión Europea para hablar en contra de la compra por parte de Microsoft de Activision Blizzard, según recoge Dealreporter (contenido de pago), que es la mayor oferta de adquisición de la industria de los videojuegos de todos los tiempos (por un margen enorme, además), con un precio de 68.700 millones de dólares. Para Sony, su principal preocupación es Call of Duty, que ha estado estrechamente vinculado a PlayStation durante casi diez años tras un acuerdo de comercialización y que, además, ha dado a los jugadores de PlayStation contenidos exclusivos cada año.
El jefe de Xbox, Phil Spencer, ha prometido que Call of Duty seguirá saliendo para los formatos de PlayStation durante "varios años más" después de que el acuerdo de comercialización existente de Sony con Activision Blizzard haya terminado, aunque también afirma que estará disponible en Game Pass. Sony, por su parte, afirma que Microsoft solo lo ha garantizado durante tres años más, lo que significa que esta podría ser la última generación para los juegos principales de Call of Duty en PlayStation.
- Te interesa: El CEO de EA cree que la incertidumbre de Call of Duty es una "tremenda oportunidad" para Battlefield
La fecha límite para la decisión de la Unión Europea sobre la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft es el 8 de noviembre, a menos que decidan que necesitan más investigación.