La llegada de las revisiones de las consolas actuales con mejoras técnicas para permitir la reproducción de imágenes a resolución 4K ha puesto en alerta a los jugadores, temerosos de que sus máquinas actuales no sirvan después de la gran inversión realizada.
Las dudas se han extendido a las demos del E3, ya que algunos espectadores se han preguntado si lo que estaban viendo corría sobre sus máquinas o estaba pensado para las nuevas consolas. Y la especulación ha llegado hasta el mismo presidente de SIE, que ha tenido que salir al paso para negarlo.
Alguien ha pregunta a Shuhei Yoshida si sus juegos corrían en la ya confirmada "PS4 de gama alta" (en palabras del propio Andrew House), conocida comúnmente como PS Neo. A lo que ha respondido a través de Twitter con un rotundo: "todo va sobre una PS4 estándar".
Tanto Sony como Microsoft aseguran que las dos versiones de sus máquinas van a convivir porque los juegos van a poder correr en ambos modelos por igual. Sin embargo, los desarrolladores del nuevo Gears of War 4 hicieron soltar las alarmas al afirmar que en Xbox One S tendrá mejores gráficos. Acto seguido, los altos mandos de Microsoft salieron para recordar la compatibilidad total de software y negar las diferencias de rendimiento respecto a una Xbox One corriente.
Un cruce de declaraciones que se está provocando cierta confusión sobre cuál es entonces la razón de sacar estas nuevas máquinas, y si al final solo van a servir para ver vídeos en 4K, al menos la de Microsoft.