Ya ha pasado ese momento del año en el que se queman efigies de Guy Fawkes y se celebra su infame intento de traición. Su complot para volar las Casas del Parlamento ha quedado como uno de los 'epic fail' más recordados de la historia, por lo que los relatos sobre su traición no han cesado con los años.
Con esto en mente, esta semana nos detenemos a considerar algunos de los mayores, más sorprendentes actos de traición videojueguil que hemos presenciado con un mando en las manos. Aquí está nuestro Top 7 de traiciones en las tramas de los videojuegos. Advertencia: naturalmente, habrá 'spoilers'.
Call of Duty: Modern Warfare 2
Había algo que no acababa de encajar en el General Shepherd desde el mismo comienzo de Call of Duty: Modern Warfare 2, pero era fácil achacarlo a que era un tipo duro de rollo militar. Sin embargo, la desconfianza inicial demostró estar bien fundada cuando el General reveló su implicación en el final de Loose Ends.
El Sargento Gary "Roach" Anderson y su colega Ghost están entre los soldados enviados para interceptar a Makarov en una casa de la frontera entre Rusia y Georgia. Después de una fortísima resistencia, se descubre que Makarov no está ahí, sino que es su ordenador el que espera. Tras descargar la información almacenada en el PC (mientras repelen oleadas de ataques), Roach y Ghost bajan la colina hasta el helicóptero que debe extraerles. Ahí es donde Shepherd comete su acto de traición, disparando a ambos soldados, empapándolos de petróleo y dejando que el fuego les consuma.

Lo que hacía este tema aún más sufrido es que, en el nivel más alto de dificultad, era una completa puñeta pasarse esta misión, con corrientes de enemigos llegando sin parar hasta la casa desde todas direcciones. Alcanzar el final intacto (gracias a un montón de reapariciones) requería toda la dedicación del mundo, y que nos los quiten al final del todo... ¡alguien que estaba en nuestro maldito equipo! ¡Qué escándalo!
Bioshock
"Te importaría..." eran las inofensivas palabras pronunciadas por Atlas cuando te hablaba por la maravilla sumergida de Rapture. Seguimos sus instrucciones ciegamente, de buen grado, a través de grandes secciones de la superlativa campaña de Bioshock. Ir aquí, recoger esto, llegar allá, hacer aquello. Ya habíamos jugado así. A ese respecto, Atlas no era nada nuevo.

Pero la gente de Irrational fue lo suficientemente lista como para pillarnos completamente por sorpresa, y en la célebre escena con Andrew Ryan hacia el final del juego, se revelaba Atlas como era de verdad, y su control sobre ti se mostraba sin vacilar. Nos había cogido, y gracias a nuestra disposición a obedecer sus órdenes, siempre precedidas por el modesto "te importaría...", habíamos caído inconscientemente en su trampa.
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Dragon Age: Origins
Cuando aceptamos a Zevran ya sabíamos que no tenía buena pinta, pero le dejamos unirse a la banda de todos modos. Craso error. Zevran es probablemente el que más veíamos venir, pero en lugar de incluirlo en el Top 7 de esta semana por la sorpresa de su traición, aparece porque derrotar a Zevran y a su grupo de asesinos y ladrones de élite, los Cuervos, es aún más divertido la segunda vez, a causa del engaño.
La escena en Dragon Age se activa cuando viajas a través de Denerim hacia el final del juego, cuando un asesino viene en busca de Zevran. El viejo Zed fue reclutado después de intentar matarte tiempo antes en el juego, y los Cuervos buscan a su ex-empleado. Durante el diálogo, tu enemigo ofrece a Zevran la oportunidad de recuperar su posición anterior, y acepta sin dilación. Ya sabes lo que toca.
Halo 3
En el mejor de los casos, 343 Guilty Spark era un fastidio. En los peores momentos, se cargaba a nuestro compañero y probaba suerte contra el Jefe. No queda claro si era endémico (una IA senil, como la que sufre Cortana en Halo 4) lo que causaba que el Monitor se pusiera como una fiera, pero el orbe flotante y azul pierde su chaveta virtual.

El Sargento Johnson, junto al Chief y el Aribter, está dispuesto a activar Halo, pero la instalación no se completa y no se puede hacer sin que el complejo se destruya en el proceso. Guilty Spark reacciona fatal ante la noticia de que el anillo va a lanzarse sí o sí ("¡es inaceptable!"), así que se carga a Johnson con un rayo de energía contra su pecho. Entonces se lía un tiroteo contra John 117 que solo puede terminar con unos cuantos disparos certeros con el Láser Spartan que Johnson le pasa antes de caer.
Dead Space
Estaba convencido de que era Zach Hammond el que estaba metiéndome el perro, en gran parte por todas las tonterías que soltaba Kendra Daniels durante el juego. Echando la vista atrás, es fácil detectar el método empleado para llevarnos a una falsa sensación de seguridad, pero por aquel entonces estábamos demasiado atrapados por la historia como para advertirlo.

Al principio nada más que una especialista en informática, no es hasta más adelante en Dead Space que Kendra descubre su verdadera identidad, la de una agente secreta del gobierno enviada para garantizar el cumplimiento de los planes secretos de sus jefes. Isaac y Dr. Kyne esperan encontrar a Kendra a bordo del shuttle de escape en la USG Ishimura, pero la espía del gobierno va un paso por delante. Se carga a Kyne y abandona a Isaac. Clarke la persigue, cayendo eventualmente en el planeta más abajo, donde la Gnosis Colectiva se encarga del resto en un terrible final.
Assassin's Creed
Altair puede ser un asesino experto, pero no es el más listo de la clase. De otro modo, se habría dado cuenta antes de que todo el rato era su jefe, Al Mualim, el verdadero enemigo.

Desacreditado al comienzo del juego por su arrogancia e ineptitud, Al Mualim envía a nuestro asesino a una serie de recados sangrientos para enmendar sus asuntos. Lo que no era obvio de inmediato era que simplemente estábamos ayudando a Al Mualim a seguir adelante con su agenda, y que él mismo era un templario que nos había engañado todo el rato.
Heavy Rain
En esencia Heavy Rain es un misterio de asesinatos en el que juegas como cuatro personajes distintos que pretenden frustrar los planes del siniestro asesino del Origami. Uno de los personajes es Scott Shelby, un policía viejo y retirado reconvertido a detective privado que cae bien a la primera y con el que simpatizas en uno de los primeros capítulos. Se dedica a revisitar a los cercanos a las recientes víctimas para encontrar pistas, e incluso se empareja con la madre de la segunda víctima más reciente, Lauren Winters, durante parte de la trama.

El único problema es que... Scott Shelby es el asesino de Origami. Y descubrirás que la única razón por la que ha estado visitando la familia de las víctimas y a gente que puede interpretar las pistas es para atar cabos sueltos y limpiarlo todo. Y aunque el giro se revela de una forma algo patosa, sigue siendo una de las traiciones más brillantes de la historia de los videojuegos.