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Star Wars: Caballeros de la Antigua República

Videojuegos y ese momento clave - Star Wars: Caballeros de la Antigua República

Tras los recientes rumores sobre un posible remaster del primer KOTOR, nos ha entrado la nostalgia por el clásico RPG de BioWare.

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Como no podía ser de otro modo, los rumores sobre el remake o reboot de Knights of the Old Republic nos han recordado lo que significó el KOTOR original, y al mismo tiempo nos han hecho pensar que podría estar bien volver a jugar al clásico RPG de Star Wars de BioWare mientras seguimos reflexionando sobre los momentazos que marcaron el sector. Al fin y al cabo, echando la vista atrás a estos aproximadamente 40 años de videojuegos, no hay muchos que hayan dado un giro tan magnífico a su historia como la revelación de Caballeros de la Antigua República en 2003.

No hace falta decir que vamos a hacer algunos de los mayores spoilers al adentrarnos con la Fuerza en nuestros recuerdos de hace diecisiete años. En concreto, nos detendremos en el momento definitivo del RPG de ciencia ficción de BioWare y que se posiciona como una de las revelaciones más alucinantes de la historia de los videojuegos. Si no sabes a qué nos referimos, y si no te importa jugar a juegos antiguos y soportar sus diversas idiosincrasias, te recomendamos de todo corazón que abandones este artículo ahora mismo y vayas a jugarlo para vivirlo en primera persona. Si todavía estás aquí, asumiremos que estás al día y listo para recordar, o que te dan igual los spoilers, qué barbaridad.

Pero antes de hablar de ese final, vale la pena retroceder y echar un vistazo al impacto general del juego en sí. Para empezar, la primera entrega generó dos secuelas. Más o menos. Por una parte, Obsidian Entertainment, quien más tarde hizo algo similar con Fallout: New Vegas (y que hace nada volvió a triunfar con The Outer Worlds, antes de pasar a formar parte de Microsoft), desarrolló una segunda parte que salió con prisas, repleta de bugs pero también muy divertida, titulada Los Señores Sith (The Sith Lords). Por otra parte, la propia BioWare, poco después de ser adquirida por EA, formó un nuevo estudio bajo el mismo sello y desarrolló un juego MMORPG ambientado en la misma era de Star Wars, The Old Republic.

Sin embargo, ninguno de estos juegos demostró ser un digno sucesor del extraordinario original. De hecho, lo único que salvó a BioWare ante una amotinada comunidad fue el hecho de que el siguiente lanzamiento de ciencia ficción del estudio no fue otro que el primer Mass Effect, un juego que se parecía al de Star Wars en algunos aspectos y que acabó siendo, con su estilo propio, tan bueno como KOTOR. Sin embargo, ni aquel potente arranque (y la eventual deriva) de la franquicia Mass Effect fue capaz de disminuir las ganas colectivas de un regreso de los Caballeros de la Antigua República.

Star Wars: Caballeros de la Antigua República

El juego, al estar ambientado miles de años antes de los eventos representados en la saga Skywalker, es decir, en un pasado muy remoto, le proporcionó a BioWare cierta libertad creativa. Así pues, el estudio aprovechó esa libertad muy astutamente al mezclar nuevas ideas con temas que resultaban familiares. Muchos elementos en el juego nos recuerdan al universo Star Wars que todos conocemos y admiramos, y en primer plano aparecen viajes interestelares parecidos a los del Halcón Milenario, droides con mucha personalidad, o incluso wookiees que no dejan de lamentarse, todo ello en una aventura épica que nos lleva por diversos lugares reconocibles de una galaxia muy, muy lejana.

Sin un Skywalker a la vista, nos encargan eliminar a una nueva amenaza (¿o debería decir vieja?) llamada Darth Malak, un poderoso Sith, último aprendiz del tal Dark Lord Revan, empeñado en destruir la República. La historia comienza cuando nos despertamos repentinamente en una nave republicana que está siendo atacada, emboscada por una flota Sith, y desde ahí se desata el caos mientras vamos aprendiendo lo básico. Se trata del típico RPG, y eso significa gestión de inventario, mejoras, habilidades, y al igual que la memoria del protagonista, todo se va potenciando con el tiempo. Tenemos amnesia, y este peso lo arrastraremos durante toda la aventura, pero descubriremos el mundo junto a una fiel tropa de seguidores que se quedaron alrededor de la nave y se fueron uniendo a nosotros en nuestras diversas misiones (esto es Star Wars, así que, obviamente, prohibido acostarse con nadie).

"Fue un truco que Shadow of the Colossus intentó repetir un par de años después: nos hicieron cuestionarnos hasta nuestra existencia..."

Nuestro variopinto equipo incluye algunas de las especies favoritas de la franquicia (como Mission Vao, una Twi'lek y Zaalbar, un wookiee), un par de droides (el droide astromecánico T3-M4 estaba muy bien, pero es el droide asesino HK-47 al que recuerda todo el mundo), así como el piloto Carth, el mercenario Canderous y nuestra amiga Jedi Bastila. Juntos, nos aventuramos hacia un mundo abierto lleno de caminos entrelazados, en el que lucharemos contra nuestros enemigos a través de un sistema de combate que se puede pausar y en el que podremos elegir nuestros ataques de manera estratégica. Este sistema mejoró en Mass Effect, pero ya funcionaba bastante bien en KOTOR, sobre todo cuando tenías a un par de Jedi moviendo sus sables láser mientras tu personaje de ataque a distancia hacía su trabajo.

Star Wars: Caballeros de la Antigua RepúblicaStar Wars: Caballeros de la Antigua República

La aventura en sí es muy inmersiva y sumamente cautivadora. Recordamos haber pasado horas y horas explorando planetas lejanos, y también haberlo hecho en múltiples ocasiones (sí, nos lo pasamos varias veces para probar cosas distintas). Aunque fuera un gran RPG por sus propios méritos, al basarse en Star Wars hizo que muchos más jugadores se interesasen por él. Era tan profundo y detallado como para mantener partidas muy largas, pero también capturó la esencia de Star Wars de principio a fin y estuvo lleno de momentos memorables. Dicho esto, hubo un momento clave que nos marcó. Un momento que tuvo un impacto tan grande la primera vez que lo experimentamos que aún lo recordamos casi diecisiete años después.

Se veía venir, sobre todo cuando miras atrás y te fijas en el rastro de pistas por el camino. Fue un truco que Shadow of the Colossus intentó repetir un par de años después: nos hicieron cuestionarnos hasta nuestra existencia, le dieron la vuelta a nuestra identidad, a nuestro lugar en el mundo. Al final, nos descubren que nosotros somos en realidad cierto antiguo Señor Sith que, a causa de su amnesia, había sido reclutado por la Orden Jedi y enviado a ir a por su antiguo cómplice. Por si aún no has sumado dos más dos, fue una auténtica revelación que no hizo más que reforzar la excelencia de la aventura que le había precedido hasta ese momento.

Star Wars: Caballeros de la Antigua República sirvió para ofrecerle una base a Mass Effect. BioWare aplicó todo lo que había aprendido y lo convirtió en una trilogía completamente nueva que se encuentra, junto a KOTOR, en el pináculo del género RPG de ciencia ficción y de las space operas jugables. Por no hablar de que es el mejor videojuego de Star Wars jamás creado, sin excepción, y teniendo en cuenta la gran cantidad de títulos basados en la franquicia que han aparecido desde entonces y el hecho de que es casi tan viejo que puede pedir una cerveza de wampa blanco en una cantina (dependiendo en donde vivas, claro), es mucho decir.

Star Wars: Caballeros de la Antigua RepúblicaStar Wars: Caballeros de la Antigua RepúblicaStar Wars: Caballeros de la Antigua República
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