La industria de creación de videojuegos en España puede y debe seguir creciendo, como demuestran los datos de consumo y de formación frente a los de producción o las comparaciones con otros países del entorno. Cómo lograrlo es otro asunto que atañe especialmente a las empresas implicadas. Grandes compañías y pequeños estudios que están organizados en torno a dos movimientos, AEVI y DEV, que no siempre coinciden en sus tácticas y propuestas.
La medida estrella de este año del Libro Blanco de DEV, la reinversión del 5% de los beneficios de las multinacionales aquí instaladas, no parece convencer al director general de AEVI, José María Moreno. Tras recordar a Gamereactor que dicho documento "contempla las propuestas exclusivamente de DEV, una asociación con representatividad limitada entre la industria y los estudios de desarrollo locales", ha añadido que su postura es "debatir medidas efectivas y no efectistas de apoyo al sector, medidas que sirvan de verdad para generar empleo en el sector y riqueza en nuestro país, como, por ejemplo, ayudas fiscales para incentivar el crecimiento de los estudios españoles y la inversión extranjera en España".
En los últimos años ha ganado repercusión DEV (la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento) por la publicación de su Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos y sus esfuerzos por conseguir subvenciones. Independientemente del partido político en el gobierno, DEV ha contado en sus eventos con el apoyo de los ministerios de Cultura e Industria y comercio y ha sido partícipe de los anuncios de los planes públicos de ayuda y de la campaña de difusión de ICEX. Sin embargo, Moreno considera que "la Mesa Nacional del Videojuego es el espacio donde se deben consensuar las medidas de apoyo a la industria y a los desarrolladores locales". Esta institución, que agrupa a Gobierno Central, Comunidades Autónomas y asociaciones como las dos citadas o DEVICAT, no ha vuelto a reunirse desde su creación, en diciembre de 2017, y por eso adelanta que su asociación va a solicitar a los ministerios y a la Secretaría de Estado de Avance Digital su reactivación.
AEVI (la Asociación Española de Videojuegos o asociación española de distribuidores y editores de software de videojuego) representa a esas grandes compañías. Engloba a las grandes distribuidoras y los títulos de sus representados copan el el 90% del consumo del mercado español y facturan aproximadamente 1.400 millones de euros al año, según los datos ofrecidos por su secretaría general. DEV cala más entre las pymes y tiene un centenar de asociados. Para tratar de permear en las pequeñas compañías que ven conflicto entre los dos modelos, en marzo de 2018 AEVI nombró a Arturo Monedero, CEO de Delirium Games, vicepresidente y responsable del Área de Desarrollo. Su plan, con la campaña "AEVI se mueve", es ir recabando propuestas de estos estudios para "trabajarlas desde AEVI o elevarlas a la Mesa Nacional del Videojuego", en lo que a Moreno le parece "un auténtico hub que fomente la industria local de videojuegos".
La relación entre DEV y AEVI no es buena, y hasta se ha escenificado en público, como ocurrió en Gamelab 2018, donde accedieron a discutir abiertamente y donde varios desarrolladores asistentes exigieron a sus representantes facilidades, claridad, menos confusión y más consenso. Las comparaciones y declaraciones de Moreno para Gamereactor, en las que ha evitado respaldar la propuesta fiscal de reinversión del 5%, indican que no hay acuerdo ni en las medidas ni en los métodos.