Ayer, Unity se disculpaba y anunciaba que estudiaría los comentarios realizados respecto a su polémica política de instalación revelada la semana pasada. Aunque aún no existe palabra oficial de la compañía sobre los nuevos planes, Bloomberg asegura que se ha hecho con la grabación de una reunión que apunta a los cambios que Unity está realizando.
La tasa de tiempo de ejecución (Runtime Fee) se limitará al 4% de los ingresos de un juego superiores a un millón de dólares, y los desarrolladores ya no tendrán que instalar la tecnología de Unity para informar de las cifras de instalación. En su lugar, se confiará en que lo hagan ellos mismos.
Además, se suprimen las cuotas de instalación retroactivas, lo que significa que sólo se cobrará a los desarrolladores por las nuevas instalaciones realizadas después de la entrada en vigor de la nueva medida. Parecen pasos en la dirección correcta, pero gran parte de la comunidad del desarrollo y publicación preferiría que toda esta debacle no se hubiera producido.
Muchos desarrolladores siguen desconfiando de Unity en estos momentos, ya que les parece una traición que la compañía haya siquiera planteado la política anterior. Aun así, es evidentemente un paso en la dirección correcta para calmar los ánimos si este informe de Bloomberg resulta ser preciso.
