El club de fútbol Maccabi Tel Aviv ha emitido un comunicado en el que rechaza cualquier entrada para sus seguidores en el próximo partido de la Europa League contra el Aston Villa, que se disputará este jueves en Birmingham. "El bienestar y la seguridad de nuestros aficionados es primordial y, a partir de las duras lecciones aprendidas, hemos tomado la decisión de declinar cualquier asignación ofrecida en nombre de los aficionados visitantes", ha declarado el club.
En un principio, el club inglés tomó la decisión de prohibir la entrada de visitantes a su estadio, para evitar cualquier enfrentamiento violento, siguiendo las recomendaciones del grupo asesor de seguridad local. Esta decisión fue criticada por el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, que la calificó de decisión equivocada, afirmando: "No toleraremos el antisemitismo en nuestras calles".
Se habló de anular esa decisión, pero antes de que eso ocurriera, el Maccabi de Tel Aviv decidió declinar cualquier invitación y ninguno de sus fans asistirá al encuentro. El club israelí reconoció el esfuerzo del gobierno y la policía del Reino Unido y dijo estar agradecido por los mensajes de apoyo de toda la comunidad futbolística y la sociedad.
"Nuestra plantilla del primer equipo está formada por jugadores musulmanes, cristianos y judíos, y nuestra afición también cruza la línea divisoria étnica y religiosa. También hemos trabajado incansablemente para erradicar el racismo entre los elementos más extremistas de nuestra afición", declaró el club. "Está claro que varios grupos atrincherados pretenden difamar a la afición del Maccabi de Tel Aviv, la mayoría de la cual no tiene nada que ver con el racismo ni con el vandalismo de ningún tipo, y están explotando incidentes aislados para sus propios fines sociales y políticos."
El club se refiere a lo que denomina una imagen falsa y distorsionada de los aficionados violentos, así como a la intervención de "figuras divisivas con opiniones aborrecibles que no tienen cabida en el fútbol" que no representan al club.
"Como resultado de las falsedades llenas de odio, se ha creado una atmósfera tóxica que hace que la seguridad de nuestros aficionados que deseen asistir esté muy en duda", declaró el Maccabi de Tel Aviv, y concluyó el comunicado diciendo que esperan que las circumnstancias cambien para poder jugar en Birmingham en un futuro próximo.