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Fortnite

Fortnite a fuego lento

El largo camino a la victoria de este proyecto que arrancó hace más de un lustro.

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Tenemos que remontarnos a los Spike Video Game Awards de 2011 para recordar el momento en el que Cliff Bleszinski (diseñador jefe de Epic Games entonces) salía al escenario a mostrar el tráiler de Fortnite, su nuevo juego. Epic Games solo llevaba tres semanas de trabajo y se suponía que iba a ser una especie de proyecto creativo y sin restricciones. Bleszinski defendía que Fortnite sería una fuerte alternativa a Gears of War con un colorido mundo que te invitaba a explorarlo, y que contrastaba con sus anteriores proyectos. Y nada de "machotes", como él mismo había declarado. El tiempo pasó y nada se supo del juego hasta 2012, cuando en la Comic-Con de San Diego, Epic Games y Cliff anunciaron que sería un exclusivo de PC y que usaría el motor Unreal 4. Sin embargo, los desarrolladores se arrepintieron de estas declaraciones y un par de meses más tarde anunciaron que estaban planteándose distintos formatos.

Un arranque tormentoso

El desarrollo de Fortnite se dividió entre varios estudios, entre ellos el equipo polaco People Can Fly (Bulletstorm), que posteriormente cambiarían su nombre a Epic Games Polonia para ajustarse a su empresa matriz. No obstante, el desarrollo fue lento y muy costoso. La industria de los videojuegos había transicionado a un modelo corporativo en el que las grandes compañías que creaban un juego sacaban más beneficios con expansiones y productos cosméticos a modo de microtransacciones. Tencent compró gran parte de las acciones de Epic Games, que acabó llevando a la marcha de algunos de los nombres más importantes de la compañía, entre ellos Cliff Blezsinski. Con Tencent entrando en la toma de decisiones, el desarrollo se hizo todavía más lento ya que buscaban juegos que pudiesen dar mucho dinero. Fortnite no encajaba en ese perfil, por lo que empezaron a buscar nuevos formatos más en la línea del desarrollo de videojuegos y la viabilidad financiera que tenía Tencent.

Fortnite era un título jugable ya en 2014, pues los elementos básicos estaban ahí, pero tardó tres años más en ver la luz. Epic Games lanzó una prueba de la beta para comprobar que el concepto ideado por Tencent funcionaba y es importante mencionar que se desarrolló al mismo tiempo que Paragon (que está siendo cerrado), juego anunciado en otoño de 2015. El estudio decidió centrar su atención en este último y a Fortnite le tocó esperar. En 2017, salieron unas declaraciones en las que se decía que saldría en 2018 en todas las plataformas principales y, aunque estuvo en acceso anticipado durante la primavera de 2017, la recepción no fue la mejor. La comunicación en cuanto a las reglas básicas era mejorable y tenía una interfaz innecesariamente complicada que no hacía sino ahuyentar a gran parte de los jugadores que lo probaban. En otras palabras, el adelanto no fue el éxito que esperaban los desarrolladores.

Fortnite

A principio de 2017, salió un pequeño juego llamado PlayerUnknown's Battlegrounds, un título del nuevo género de los Battle Royale de la desarrolladora coreana Bluehole, con claras influencias en la película japonesa del mismo nombre. PUBG no fue el primero de este estilo, pero sí el que lo popularizó hasta los niveles en los que está hoy día. Vendió más de lo que os podríais imaginar y es difícil calcular la magnitud que el juego podría llegar a alcanzar. Estaba en boca de todos y reunía a millones y millones de jugadores.

El cambio de rumbo

Como respuesta a PlayerUnknown's Battlegrounds, Epic Games decidió fijarse y ver como podrían desarrollar un concepto similar dentro de su propio juego y con sus herramientas. A finales de septiembre de 2017, Battle Royale se introdujo como un nuevo modo para Fortnite pero, a diferencia del PUBG, estaba disponible para PC, PS4 y Xbox One... y era totalmente gratuito. Sí, para este modo y solo para este modo no tendríais que gastaros un duro, mientras que su competidor suponía un gasto de 29,99€ en su versión cruda y con poco contenido Early Access.

Se montó un gran revuelo cuando salió la noticia de que Epic Games había decidido que su juego dejase de ser puramente de supervivencia para tocar el género del 'último hombre en pie'. Changman Kim, el presidente de Bluehole, estaba muy preocupado y enfadado por lo mucho que Fortnite se parecía a su juego, pero no era solo por el género. Tenía más que ver con el hecho de que Bluehole había usado el motor Unreal 4 de Epic para PUBG, por el que pagaban una gran cantidad de dinero en licencias, y les estaba 'regalandlo' su know-how. La cosa no terminó aquí, ya que el año pasado Epic Games sacó material promocional en el que usaba PUBG (y H1Z1) para compararse. Fue una decisión unilateral, sin licencia, algo que enfadó aún más a Kim, que en una entrevista con PC Gamer dijo que Epic Games se habían puesto en ridículo a si mismos. Durante toda esta polémica, Bluehole llegó a amenazar con llevarlos a los tribunales, pero cayó en saco roto. A estas alturas, parece que hay calma entre los desarrolladores, pero no podemos asegurar que no pudiese existir una futura demanda.

Fortnite

Es fácil llamar oportunista a Fortnite viendo que el juego se sumó al género cuando era lo más popular del momento, pero hay que darse cuenta de que el proyecto empezó dando total libertad creativa, queriendo probar nuevas ideas y tampoco son los únicos que han seguido esta vía. La fórmula establecida por Call of Duty ya no es un concepto sostenible para los desarrolladores. Funcionaba muy bien hace ocho o diez años, pero hoy en día hace falta mucho más para conseguir un título multijugador divertido.

El boom

Hace unos días, Drake, uno de los raperos más conocidos, realizó su primer stream en la plataforma Twitch jugando a Fortnite. Con más de 600.000 personas viéndole, consiguió un nuevo récord de mayor número de espectadores. Aunque fue algo puntual, fue un puntazo promocional, y, teniendo en cuenta las cifras de popularidad que alcanzó el stream, es más que probable que vuelva en un futuro. Lo más especial del directo de Drake es que salió de la nada y, aun así, consiguió unos números increíbles en Twitch. Cada vez más famosos ven los videojuegos como una nueva forma de conseguir audiencia, incluyendo a los youtubers. Son fenómenos que se retroalimentan.

Está claro que los chicos de Bluehole ya tienen que estar sudando. Se han centrado en desarrollar un mapa inspirado en el de Fortnite, con combates más cercanos y, además, el título tiene un gran problema con los hackers que ha hecho que muchos jugadores se fueran a Fortnite, ya que este parece que tiene mejores filtros y mejor protección a la hora de lidiar con este tipo de problemas. No sabemos que le deparará el futuro a PUBG, pero se esperan una serie de cambios para intentar mantener su lugar entre los juegos más grandes de Battle Royale. Es cuestión de tiempo que otro gran estudio saque su iteración del género y vuelva a pegarle otro bocado.

Fortnite

El último asalto de esta batalla se está disputando en el terreno móvil. Epic ha apostado por conectar todas las plataformas, por lo que podremos ver a usuarios de móvil, que jugarán con los botones de la pantalla, enfrentándose a jugadores de PC. No sabemos cómo evolucionará a largo plazo, pero de momento no parece una lucha equilibrada. Aun así, es un gran paso poder llevar esta experiencia a los móviles ya que, en Occidente, casi cualquier persona con más de diez años tiene un smartphone, por lo que en teoría muchos podrían probar la versión de Fortnite en esta plataforma. Teniendo en cuenta la enorme popularidad del juego, puede que veamos una explosión como la que vimos con Pokémon Go, aunque de momento la versión para móvil solo está disponible en iOS (análisis). Si todo va bien, veremos una versión de Android en el futuro. Obviamente, PUBG también sacó su propia versión para móvil (de hecho, sacó dos versiones), sin embargo, aún no está disponible el online en todas les regiones.

Lo cierto es que toda esta discusión comparando los dos juegos está empezando a cansar (especialmente si escuchas a los fans de ambos bandos). Es cierto que Fortnite sacó partido del éxito de Playerunknown's Battlegrounds, pero ha conseguido crear su propio ecosistema con un mapa más pequeño y centrándose más en la construcción que en tiroteos realistas. Cada mes más juegos se están fijando en el auge del mercado de los Battle Royale, por lo que es cuestión de tiempo que llegue un nuevo título que sea el nuevo boom del género. Es probable que Fortnite siga en lo más alto, sobre todo teniendo en cuenta la versión para móviles, pero ya se habla de los Call of Duty o Battlefield entrando al barro. O, quién sabe, quizás en dos años o así el género haya pasado de moda y estaremos echando la vista atrás y riéndonos de aquellos momentos en los que nos tirábamos en una isla con otros 99 locos cuyo objetivo era acabar con nosotros. Algo está claro y es que con Fortnite, Epic ha conseguido crear uno de los fenómenos de los videojuegos más grandes de la actualidad. El camino para llegar hasta aquí fue largo y lleno de curvas, pero hoy en día Fortnite se está convirtiendo en uno de los títulos más grandes del mundo, y no parece que de momento esto vaya a cambiar.

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