Reseña de The Witcher Temporada 4 - Episodios 1 y 2: Cuando Liam Hemsworth es el único cambio...
El actor australiano da el pego en lugar de Henry Cavill en los dos primeros episodios de los ocho que componen la cuarta temporada de la estrambótica fantasía de Netflix, pero todo lo demás sigue igual por ahora...
La cuarta temporada de The Witcher acaba de estrenarse por completo en una cuenta de Netflix que tengas a mano. Puedes ir a ver los ocho episodios ahora mismo, y eso es lo que estamos haciendo para traerte una reseña de la temporada completa. Pero por ahora, en los últimos días, he podido ver los dos primeros episodios para hacerme una idea de lo que trata esta nueva tanda y ver si intenta solucionar algunos de los muchos problemas anteriores.
- Te interesa: Si lo que buscas es una reseña de toda la temporada completa, consulta Reseña de The Witcher: S04 Ep01-08 (Netflix)
Hay algo en esta serie que me hizo y me seguirá haciendo verla a pesar del notable bajón de calidad (y presupuesto) con cada temporada. Ya no se trata de "pero tiene tanto potencial", a estas alturas de la historia. Tampoco se trata del ahora ausente Henry Cavill, por mucho que le conozcamos y le queramos (por cierto, hablando conmigo, a Gamereactor fue uno de los primeros medios a los que contó su deseo de seguir más el tono y los arcos de los libros). Tras una Temporada 1 decente pero innecesariamente enredada, una Temporada 2 cuesta abajo y una Temporada 3 insalvable, aquí estamos de nuevo, esperando como mínimo algunas correcciones.
Pero encontrarás poco de eso en los Episodios 1 y 2. El Episodio 1 sigue la misma estructura de batiburrillo que muchos de los episodios que le precedieron: ritmo rápido, con poco trasfondo para los personajes conocidos o introducción para los nuevos, demasiados momentos bobos, un acabado visual sorprendentemente discreto y cero carisma político. Puede que recuerdes vagamente lo que ocurrió al final de la 3ª Temporada con Geralt, Ciri y Yennefer, y por qué (una vez más) tienen que emprender un viaje para reunirse; esta vez contra el mago Vilgefortz de Roggeveen y el rey Emhyr var Emreis.
Para presentar a Liam Hemsworth como el nuevo Lobo Blanco, el primer episodio toma unas notas de la vieja fórmula "esto es un narrador contando una historia ligeramente diferente". Un poco metido con calzador, pero, sorprendentemente, Hemsworth funciona bien en el papel por ahora. Hay poca profundidad en sus sentimientos y actuación en el guion del Episodio 1, un poco más en el Episodio 2, pero si ya te tomas The Witcher como una serie casual palomitera, no deberías tener muchos problemas con él. Lo cierto es que podría aportar algo nuevo, y ése es uno de los ganchos que podría aportar esta temporada si juegan bien sus cartas. Además, su voz suena increíblemente parecida a la de Cavill, lo cual, forzado o no, y sin duda algo gracioso, ayuda.
También se desenvuelve bastante bien durante los combates con humanos y las peleas con monstruos. Sin embargo, la serie sobreesfuerza por mostrar que nuestro Lobo Blanco está muy herido y muy enfadado, aumentando el gore en pantalla hasta nuevos niveles. Me parecen bien las salpicaduras y los desmembramientos siempre que tengan sentido, pero aquí parecen un intento pueril de parecer más serio y maduro. En mi opinión, acaba quedando ridículo cuando no ha habido ninguna preparación y tensión previa para esos momentos más desagradables. En otras palabras, a pesar de la buena coreografía (al menos la mayor parte del tiempo), alguien tiene que decirles a los showrunners de la serie que más sangre no significa necesariamente mejores escenas de acción.
Con las rápidas y descuidadas introducciones establecidas en el Episodio 1, el Episodio 2 sigue más una estructura clásica en cuanto a ritmo y argumento, y por eso funciona mejor como una pieza de entretenimiento más corriente. Sin embargo, no ha conseguido que me interesara en absoluto el arco de los "Ladrones", ese grupo de "Ratas" al que Ciri se une para sobrevivir. No me gustó ninguno de los personajes, ni sus clichés (incluido la inevitable yonki del fisstech). Por mucho que el papel de Freya Allan haya sostenido la serie desde la 2ª temporada, no puedo evitar pensar que no ha hecho más que decaer desde su soporífero desvío al desierto.
Mientras tanto, la Yennefer de Anya Chalotra, igualmente venida a menos, intenta convencer a viejos aliados/rivales magos para que se unan a su nueva causa de reconexión en secuencias demasiado planas y de estilo cameo (hay un encuentro contra magos malos en el bosque que parece una escena de corte de un videojuego japonés de los 2000), y Cahir sigue yendo y viniendo, un desperdicio de un personaje tan interesante que aún tienen tiempo de arreglar. Por lo demás, creo que Milva del grupo del brujo podría tener sus momentos, Jaskier todavía puede recuperar su mejor forma, y el Emiel Regis de Laurence Fishburne aporta la pausa tan necesaria a todo este Caos (valga el juego de palabras), porque el toque de Morfeo siempre es bienvenido.
The Witcher no es (ni será nunca) uno de los mejores programas de fantasía de todos los tiempos; eso es algo que todos hemos llegado a aceptar. ¿Evitará esta temporada los estúpidos saltos temporales, desarrollará algo a los personajes, rellenará los numerosos huecos y hará un buen uso del lore mágico? No lo sé. Sin embargo, si eres como yo, un consumidor de franquicia e incluso de esta serie cual adicto al fisstech, que sigue viéndola sólo para descubrir adónde se atreve a llegar a continuación a pesar de haber tocado fondo tantas veces, entonces adelante. Aunque sólo queden algunos rastros de disfrute efímero en nuestro viaje, aunque Hemsworth pueda parecer un Lobo Blanco de AliExpress al principio, veamos dónde acaba esto y si consigue tener algún sentido para renovar... o si será alargar su agonía.













