La situación entre el FC Barcelona y su portero y capitán Marc-André Ter Stegen es cada vez más complicada. En resumen, el club decidió prescindir de él la próxima temporada, fichando a un portero mucho más joven(Joan García, que además tendrá un salario inferior) por lo que decidió ponerlo en el mercado. Pero el alemán, de 33 años, no quería dejar el club y, intencionadamente o no, obstaculizó tanto los planes del Barça de venderlo como la intención del club de fichar a García.
La semana pasada fue operado de un dolor de espalda persistente. En su recuperacón, al Barça le resultaría imposible venderlo a ningún sitio. Anunció la operación sin consultar antes con el club, pero no se detuvo ahí: dijo que tardaría tres meses en recuperarse. Si ese fuera el caso, el Barça no podría activar su estrategia habitual: utilizar el 80% del cartel salarial de Ter Stegen para aumentar el tope salarial legal que permita la inscripción de nuevos jugadores, como Marcus Rashford o el eventual sustituto de Ter Stegen, Joan García.
Se inició una guerra fría entre el jugador y el club, pero se está calentando, ya que esta mañana Mundo Deportivo ha informado de que Marc-André Ter Stegen se ha negado a firmar el consentimiento para enviar su informe médico a la Comisión Médica de LaLiga, necesario para evaluar la gravedad de la lesión. Sin él, LaLiga no puede determinar si su tiempo de recuperación será superior a cuatro meses, lo que la convertiría en una lesión de larga duración, único caso en el que el Barça podría utilizar el 80% de su salario para inscribir a otros jugadores.
Es la misma estrategia que utilizaron el año pasado para inscribir a Dani Olmo durante la primera mitad de la temporada, aprovechando la lesión de larga duración de Andreas Christensen (una estrategia bastante cortoplacista, ya que luego se volvió contra ellos, y el club sólo se salvó por la campana).
Y la reaildad es que el jugador tiene derecho a hacerlo: sus historiales médicos son privados, y siempre se necesita el consentimiento firmado del jugador antes de enviarlos a las oficinas de LaLiga. Sin embargo, los jugadores siempre los envían de todos modos: es la primera vez, al menos para el Barça, que un jugador se niega a enviar sus informes médicos.
Según MD, el Barça considera que, aunque ningún jugador tiene la obligación de compartir sus datos, también tiene una serie de obligaciones con la entidad que le paga y debe cumplir sus normas, sobre todo porque una negativa así podría causar perjuicios al club, deportiva y económicamente. Así, si Ter Stegen no cambia de opinión, pondrían el caso en manos de sus servicios jurídicos para que le abran inmediatamente un expediente disciplinario, que podría derivar en una sanción interna del propio club si la junta directiva lo aprueba.