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Cómo serían Nintendo Switch Pro y Lite

Sin mandos Joy-Con, sin conexión a la televisión, con más potencia, con pantalla OLED 1080p, con conectividad 5G...

Va tomando mucha fuerza la idea de que Nintendo planea una renovación de Switch. Primero se dijo que lanzaría un modelo mini más sencillo y barato y ahora se suma un segundo modelo más potente y complejo. Lo que estamos leyendo no son rumores extraídos de las profundidades de los foros, son informaciones de primera página publicadas por dos de los diarios económicos más importantes del mundo, el japonés Nikkei y el estadounidense The Wall Street Journal, aunque este último también lo firma su corresponsal en Japón.

Así que nos lo vamos a tomar en serio y a pensar en como podrían ser estas consolas que vamos a llamar, sin ningún rigor, Nintendo Switch Pro y Lite.

Nintendo Switch Lite

La tarea más sencilla es imaginar cuál sería el diseño ideal para una consola que tenga capacidad para llegar a más población. Para lograrlo, el principio básico es que sea más barata, y aunque hay muchas formas de conseguirlo, no todas valen. Dando por descontado que el hardware está al menos al mismo nivel que el actual, las vías de reducción de costes están o bien en el tamaño o bien en la conectividad. Ambas conducen al mismo camino, la Switch 100% portátil, y ambas tienen un riesgo, renunciar a los principios que hacen única a esta consola.

No nos imaginamos a Nintendo renunciando a los Joy-Con.

Si Nintendo opta por hacer una versión más pequeña de Switch, podría rebajar costes en el precio de fabricación por el menor gasto en paneles y también en batería, pues la pantalla es una de las vías principales de consumo. Sin embargo, habría un problema a la hora de crear mandos Joy-Con con un tamaño adecuado para encajar todos los botones que requieren de una forma cómoda y manejable. Además, se perdería la compatibilidad con los actuales (parcialmente, encajados) al ser más pequeños. Las fuentes de WSJ aseguran que, como mínimo, se va a renunciar a la vibración HD.

Y si la renuncia fuera a la conexión con la televisión a través de una base como la actual, entonces no tendríamos ese efecto Switch, fuera del mismo tamaño o no lo fuera. Ese trozo auxiliar se vende por separado por unos 80 euros, pero ese no es su coste, así que el ahorro no sería tal. Y ya puestos a dejar la tele de lado, para qué la necesidad de procesar a 1080p si la pantalla es solo 720p. ¿Se compensaría al menos con un panel de mayor resolución?

En ambos casos, entendemos Nintendo Switch Lite como una consola pensada para rebajar el precio a unos 250 euros o incluso algo menos para convertirse, o bien en la segunda y tercera máquina de una casa con varios jugadores, una propagación que Shuntaro Furukawa desea como ha expresado en varias ocasiones, o para convertirse en un regalo, especialmente para niños. No habría que desestimar un cambio más radical en la forma, pensando en mayor comodidad, resistencia a los golpes y una reducción del peso.

Nintendo Switch Pro

Otro ejercicio de diseño inventivo es pensar cómo sería esa versión más potente de la híbrida. No es cuestión de fantasear con que Nintendo vaya a producir una consola de sobremesa pura con potencia semejante a la de Xbox One X o incluso la nueva generación, porque eso es muy improbable. Pero sí hay unas mejoras técnicas con las que debe cumplir el modelo y que tienen sus consecuencias. Y hemos identificado tres campos básicos de actuación.

El tema del momento es la conectividad 5G (internet de 5ª generación, no redes de 5GHz), que ha sido la estrella del MWC 19. Allí vimos alguna demostración de eSports sobre una línea móvil 5G y también cómo funciona el cloud gaming en redes 5G. Si la nueva Switch de alta calidad incluye esta tecnología, será un soporte ideal para las nuevas plataformas y tendría todo el catálogo AAA a su servicio, si Nintendo decide abrirse.

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La potencia actual de la máquina sobra para ejercer de soporte final de juego por streaming, pero la compañía japonesa también podría optar por un aumento de la capacidad de procesamiento. Nvidia está sacando mucho fruto a esta asociación y podría trabajar en un chip custom Pascal que sustituyera al Maxwell actual. Un poco más de potencia, menos consumo y soporte a tecnologías y herramientas modernas con el objetivo de alcanzar con comodidad la resolución 1080p en TV y 720p en portátil con 60fps, que es algo que no están logrando los estudios todavía cuando el juego demanda.

El tercer elemento de mejora de Nintendo Switch Pro es la pantalla. Primero habría que plantearse si la que hay es suficiente o si merece la pena cambiarla, sobre todo por los costes y sacrificios que hay que asumir, pero en caso de que así fuera, veamos las alternativas. Por un lado, la opción más barata es recurrir a un panel LCD con capacidad de resolución 1080p para conseguir un aumento de nitidez. Por otro lado, estaría la opción de pasar a paneles OLED, que consiguen negros más puros y colores más vivos; además, aquí sería una mejora incluso manteniéndose en 720p, aunque también podría irse a 1080p.

La decisión entre LCD y OLED es, sobre todo, de precio (aunque hay quien no quiere ver este último modelo por las quemaduras o marcas permanentes). Sin embargo, la decisión entre aumentar o no la resolución requiere un debate mayor. Primero, porque el aumento de píxeles afecta mucho a la necesidad de procesado y a la batería, con su correspondiente calentamiento. ¿Cuánto habría que mejorar chip y capacidad para satisfacer esos 1080p en portátil? Hay quien, además, argumenta que para una pantalla de unas seis pulgadas, el aumento de nitidez que aporta el incremento de resolución es mínimo, así que se pierde más que se gana. Suena a suicidio subir a 1080p si ni siquiera están logrando producir 720p estables en juegos como Doom, Xenoblade 2 o The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

La familia Nintendo 3DS no ha parado de cambiar.

Ah, y ya puestos, sería ideal que la máquina aprovechara mejor los marcos, que no nos vamos a olvidar del diseño tampoco en este caso. Cuanto mayor es el precio del hardware, más exigentes somos también con su aspecto y este tipo de detalles, como porcentaje de pantalla sobre frontal, se valoran mucho a la hora de aceptar un precio caro.

La compañía de Mario tiene ante sí grandes oportunidades de ampliar su espectro, pero también hay riesgos que una empresa tan innovadora para unas cosas y conservadora para otras no va a asumir. No parece que la disrupción vaya a ser muy grande, ni en un caso ni en el otro. Y dudamos sobre si renunciará a alguno de los principios que han hecho de Switch lo que es: el salto automático de TV a portátil y viceversa y los Joy-Con.

De todos modos, si este panorama se cumple, también habría que ver qué pasa con el modelo actual. Dependiendo de cómo fueran Nintendo Switch Lite y Nintendo Switch Pro, habría que ver si hay espacio para la vieja o si poco a poco va desapareciendo, como le ocurrió a la Game Boy, a la DS tocha o la 3DS con frankenstick. Ese suele ser el destino de los modelos antiguos cuando hay renovaciones. El plan renove, el cajón o la vitrina. Tu Nintendo Switch puede ir a alguno de estos tres antes de que acabe el año.

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